jueves, 11 de septiembre de 2014

ACCIÓN DELETÉREA -Relato-

Ella acudió a su llamada…Él estaba sentado en su sillón preferido al lado de la pequeña mesa redonda y pegado al ventanal, desde donde veía pasar a los ejecutivos por las mañanas, a las madres con sus hijos para darles la merienda en el parque por las tardes y a las prostitutas que por las noches en el mismo lugar hacían felaciones en los coches por quince o veinte miserables euros…Desde ese ventanal también veía pasar los días, uno tras otro, unos días que estaban contados y eso era algo que comenzaba a provocarle insomnio, y no porque valorase su vida, sino porque estaba sintiendo algo que jamás había sentido, y por supuesto, este nuevo sentir le gustaba menos que su propia muerte acechante…
-      He venido lo más pronto que he podido, ¿te encuentras mal?
-      Como siempre, aunque hay algo nuevo.
-      ¿Vas a necesitar más dosis de morfina?
-      No, en absoluto…
-      Tú dirás…
-     Llevo cuatro días sin dormir…No me siento a mí mismo…Quisiera ser otro…Y eso significa dejar de ser uno el que es… ¡No es que desee la riqueza de otro, la mujer de otro, el coche o la casa de otro, la salud de otro, es que deseo ser otro!...-Mostraba gran nerviosismo al expresarse-

Ella no contaba con algo así, había pensado en alguna complicación más de su salud, bastante delicada y tocante a su fin como su propia vida, pero esto era peor.

-    No hace falta que digas nada, en tu rostro puedo verlo todo claro y no quiero una discusión ociosa contigo, fuiste mi gran amor y eres mi mejor amiga, así que no quiero razones poéticas y utópicas, ¡no más por favor!, sabes que soy un salvaje y que por eso pongo mis propias reglas. 
-      Pero ¿qué me quieres decir con todo esto?

Él se levantó de su sillón preferido, la miró sonriendo, abrió el ventanal de par en par y se sentó en el alféizar, ella se mostró inquieta…

-      ¿Qué estás haciendo?
-  Me estoy despidiendo de ti, gracias por todo y por tu ayuda incondicional durante mi enfermedad, te quiero, te he querido siempre y siempre te querré…
-      ¿Qué estás haciendo? 

Ella levantó el tono de su voz realmente asustada. Él echó su cuerpo hacia atrás abalanzándose sobre el vacío y se despidió con una sonrisa…

-      Adiós Celeste.

Ella corrió hacia el ventanal, se asomó por inercia, una tétrica y terrorífica inercia, y tras verlo contra el suelo envuelto en un inmenso charco de sangre reculó hacia dentro, se apoyó en la pared y fue dejándose caer con su espalda pegada al blanco tabique, y así, deslizando su cuerpo hacia abajo, se sentó en el suelo llorando desconsoladamente y empezó a creer que la razón era una construcción que se  hacía  sobre las irracionalidades, empezó a entender que por la conciencia desfilan estados contradictorios entre sí, empezó a entender a Charles Bukowski cuando decía que la muerte como el suicidio a veces parece voluntaria.
Y es que la alianza entre la vida y la muerte resulta en ocasiones una alianza impía que sólo puede acabar con una acción deletérea.

sK


                                                  

miércoles, 3 de septiembre de 2014

ELUCUBRACIONES

No es difícil tumbada desde aquí pensar en que las pequeñas tragedias de la vida son las que van haciendo mella… Las cosas que no se saben también afectan porque están ahí, camufladas en las discordias de nuestras rutinas… Y luego, esos enjambres que son los traumas... Todo contribuye y entre tantas turbulencias lo que nuestros padres nos enseñaron con sus acciones y con sus omisiones, junto a las cosas de las que no podemos huir…Todo absolutamente todo influye…Y nos salva el hecho de que todos somos diferentes, sin embargo hacemos de la clandestinidad un arte y nos estropea los planes esa maldita línea que separa los sueños de la realidad… Supongo que por todo ello y por algunas cosas más, justas e injustas, bellas y putrefactas hay que tener razones tanto para vivir como para morir, porque ante tanto desamparo congénito y genético sólo nos queda probar todos los venenos que la lealtad a nuestra imaginación nos permita…Y probando y probando nos irá llegando.

No es difícil tumbada desde aquí, contemplando las copas de los árboles despertar del letargo que trae consigo la rutina.

sK


                                                         



jueves, 28 de agosto de 2014

NO SÉ QUÉ HAGO AQUÍ...¿O SÍ?...-Relato-

Una persona sensata echaría a andar justo en la dirección opuesta, en una plena concordia entre conocimiento  y acción, es decir pensar y querer…Optar por zozobrar en un estado vegetativo cuando la etología comparada ha proporcionado afirmaciones y conocimientos suficientes sobre el abismo que separa la conducta animal de la humana, es como transitar por descaminos sísmicos e imposibles…Y tiempo al tiempo, porque éste va de la mano de la verdad y ésta a su vez prevalece alzándose sobre todas las cosas…¡Y no es un consuelo esquizoide!...Las grietas y fisuras son cada vez mayores y la fortaleza se va disolviendo con los miedos, las razones además no siempre son verdades y al final todo se traduce en un problema de elección y proyecto, en la búsqueda y el logro de un objetivo de inevitabilidad concluyente: Una vida feliz y rematada…

Silencio confundido e indeterminación dada en la sala de espera…

“Atrapados en un mundo perfecto con las conciencias como instrumentos de tortura, imbuidos en el progreso y la técnica, honrando a los muertos y olvidando a los supervivientes…Y en el fondo estamos abiertos irrestrictivamente a todas las cosas a través de la voluntad y la inteligencia, no tenemos libertad, ¡somos libres joder!...Heráclito dijo que la reflexión es la más grande de las virtudes y la sabiduría consiste en decir la verdad y en actuar escuchando a la naturaleza…Por su parte Kierkegaard pronunció algo así como que ante la experiencia de libertad tenemos la posibilidad de ser nosotros mismos…Y Jaspers dijo que toda pérdida de comunicación acarrea una pérdida en el ser…
Hay una constelación de elementos importantes e interesantes a considerar, todos ellos de una expansión ilimitada…La elección que hagamos recae sobre nosotros pero se puede ser uno mismo con los otros, ¡claro que se puede!…Para ello necesitamos conocer nuestros mundos, el interno, el externo y el de las fantasías con rigor y claridad…”

Miró a su alrededor para intentar desconectar de sus pensamientos pero no pudo hacerlo porque la sala de espera de psiquiatría estaba llena…Tal vez pasaría allí toda la mañana hasta que la atendieran…Allí, entre delirios y desdoblamientos crepusculares…Y de repente un pensamiento peregrino…

“Se trata de aparentar no de reflexionar”…

Y después una sonrisa que se le heló y que a modo de juez le vino a decir algo así…

“Muy juiciosa en tu banalidad, ¿porqué no pruebas a dejar tu sarcasmo en el armario por una puñetera vez en tu vida?”

Su madre la miró extrañada:

       - ¿En qué piensas, porque sonríes de esa manera?...Mira, este es uno de los mejores psiquiatras que hemos encontrado, según me han dicho es toda una eminencia…Verás cómo te ayudará mucho…

Sin pronunciarse miró a su madre con su sonrisa helada y pensó:
“No sé qué hago aquí… ¿O sí?...”

sK