jueves, 4 de agosto de 2011

EL SILENCIO


Sin lugar a dudas la nitidez del pensamiento siempre llega de la mano del silencio...Quizá podría aventurar la idea de un tratamiento del mismo de corte ancestral...Una medicina de receta popular para todo tipo de males relacionados con la mente y el corazón, cuyo origen no es otro que la propia vida, y dentro de ella, más en concreto me situaría en las relaciones con los demás; esas conductas y actitudes que distorsionan, degeneran y desmerecen, el ya supuesto ansiado o deseado ideal de convivencia.
Tan solo unas milésimas de segundo pueden ser definitivas si se emplean bien, en silencio, antes de dejar caer las pesadas losas que en forma de palabras salen disparadas como balas irreflexivas, contundentes y crueles de nuestras bocas, cañones de fuego que no en pocas ocasiones convierten nuestra condición humana, en una especie de gélido interior y corazón de piedra.
Quizá en el fondo hay cierto grado de conciencia al no emplear la medicina del silencio; la cobardía ante el conocimiento del auto-engaño; el temor al comprobar el inútil y quizás destructivo proceso de estandarización de nuestras vidas; la homogeneidad, las normas sociales, la cultura de la apariencia, la diversidad de máscaras que escudan el teatro de la vida...¡ Demasiado dolor y sufrimiento si se supone que las medicinas curan o por lo menos deben hacerlo!...Demasiado pesar para nosotros que desde que tenemos uso de razón, estamos dando y creando una imagen de seguridad , equilibrio y “ buen hacer” de cara al exterior...
¡Demasiada pena y suficientes miserias para castigar con constantes latigazos de grandes verdades nuestros pensamientos!, y quizás es pedir demasiado cuando las almas están sucias, los corazones rotos y las cabezas huecas!...
Mis mejores planteamientos los he hecho en silencio, algunos de mis mejores momentos compartidos con alguien han sido en silencio, mirándonos...Porque ¿cuántas emociones y sentimientos se  pueden expresar a través de él?, ¿ acaso necesitamos articular palabra ante la evidencia de un enamoramiento? o ¿ ante la tristeza que produce una pérdida?, y  ¿ante lo maravilloso que resulta ver y oír el mar?,¡ o ante un valle!...El silencio es el mejor medio de comprensión, ayuda a racionalizar y a discernir, ayuda a conocernos un poco más y a crecer interiormente...En silencio escuchamos nuestro mundo interior, a través de él puedo vislumbrar y saber qué me quiere decir alguien...Ahora estoy en silencio, hablo de él  y de su mano siempre viene lo eternamente hermoso...
Un amanecer en el mar, un atardecer en el campo, un anochecer en Granada...
Un leve beso en los labios, uno profundo, eterno y lleno de pasión…Siempre en silencio...Una tímida mirada, una descarada, excitante e incontrolable...Un jardín lleno de rosas, un balcón florido con su barandilla de forja negra repleta de macetas de barro, y éstas, llenas de geranios rojos… Siempre en silencio...Un sueño que no se cumple pero que no termina…Un amor secreto, un amor prohibido, uno pasajero que no da pie a la rutina…El sol de la siesta en Mayo, la luna llena en una apacible noche de verano y su reflejo en el mar…Siempre en silencio...Un gesto de complicidad, un abrazo, un beso robado, una sonrisa con disimulo…Los visillos de una ventana agitándose levemente por la brisa de una noche primaveral, el canto de los grillos y una conversación especial acompañando...Siempre junto al silencio...Una poesía de un enamorado, una caricia en el rostro…Lágrimas de felicidad, lágrimas de comprensión….Los instantes posteriores al orgasmo, los previos...Un secreto compartido, el amor unido al sexo…Una copa en soledad...Lo eternamente hermoso siempre en silencio...

sK


                                                                      

                                                     






3 comentarios:

  1. Que bonito lo que dices Sofya, yo cada vez intento callar más, ¡así me cuesta menos escuchar!, aunque no hay nada como escuchar al silencio...Me gusta tu post.

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  2. En este tiempo de ruidos en el que nos ha tocado vivir, dar su importancia al silencio, muchas veces es cuestion de valientes... Creo que hay demasiadas personas atemorizadas por la posibilidad de poder "escucharse" y escuchar y hasta entender lo que el silencio te pueda contar y expresar y hacer sentir...
    Otras, lo necesitamos y lo disfrutamos como el comer ó el sentir!!!

    ngp

    ngp

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  3. Una reflexión muy interesante y real ngp. Muchas gracias por tu comentario.

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