miércoles, 17 de agosto de 2011

SE ABRE EL TELÓN Y SE VE...

Al Papa Benedicto XVI llegando a Madrid ¿Cómo se titula la película?...
¡Perdón, en que andaba pensando yo!...
(Nuevo intento)

SE ABRE EL TELÓN Y SE VE…

A dos amigas hablando, y muy íntimamente una le dice a la otra:
- Me dijo que yo no soy necesaria…
A continuación rompe a llorar y la amiga que la escucha no sabe muy bien cómo reaccionar, sólo coge sus manos y permanece a su lado, quieta y en silencio.

¿Qué se siente cuando alguien te dice que no eres necesario?... ¿Depende de quién sea la persona que te lo dice, depende del contexto en el que te lo diga, depende de cómo lo interprete el propio “innecesario”?... Nos relacionamos y nos movemos cotidianamente dentro de diferentes sistemas y una vez dentro de éstos, desempeñamos diferentes roles en las interrelaciones o redes que se crean: la escuela, el trabajo, la familia, la pareja, los vecinos, los amigos, etc, etc… Si en cada sistema somos parte integrante y participante, en teoría somos necesarios… ¿Ocurre algo cuando por cualquier circunstancia faltamos a alguna de nuestras citas con alguno de los sistemas?... Pasamos nuestras vidas intentando hacernos un hueco en los diferentes ámbitos que nos rodean, desempeñando roles diversos que nos hacen sentir realizados como personas, como  profesionales, como parejas, como hijos, como padres, como amigos, como vecinos, como clientes, como todo aquello que se pueda pasar por cualquier mente de juicio sano, sin embargo en ocasiones, el desempeño de éstos roles nos sobrepasa y entonces es cuando caemos… Caemos en la cuenta o quizá no, de que empleamos una cantidad de tiempo muy superior al real disponible en trabajar, para ser aceptados y valorados por los demás, en ocasiones luchando a contracorriente por que hay roles incompatibles y sistemas que nos absorben, en ocasiones a costa de nuestra salud física o de la mental, todo para tener la sensación de que nos necesitan y todo porque nosotros lo necesitamos, necesitamos esa sensación de estar en alza, la sensación de que nuestra persona vale mucho y de que somos los mejores o por lo  menos lo intentamos, nos esforzamos por ello…Pero ¿que ocurre cuando no tenemos esa necesidad y no dedicamos tiempo a trabajar esos roles y esos sistemas?...Entonces nos convertimos o directamente somos malos profesionales, malas personas, malos padres o malos hijos, malos vecinos, malos clientes, malas parejas, malos amigos…Llegados a este punto sólo se me ocurre una pregunta: ¿Alguien sabe cómo se titula esta película?...  

sK


                                                                     

                                                                 


4 comentarios:

  1. Me parece fascinante tu post. Es todo un acierto y muy real. Yo diría que la película se titula "Se quien soy, lo que quiero y me acepto como soy". El subtítulo: "Si te acepto a ti como eres, ¿por qué no me aceptas tu a mi?".

    Todo el que no tiene claro quien es, sus metas, sus valores, lo que siente y lo que espera y acepta de los demás, está perdido. Cuando alguien anda perdido, sólo espera ser admirado. Pero cuando estás sobradamente encontrado y te sientes capacitado y en paz contigo mismo, sientes orgullo de tu persona y sabes apreciar a los demás. Sientes orgullo de lo que admiras y de las personas a las que quieres y te aportan algo en tu vida.

    El problema es que, en esta sociedad, todos quieren ser protagonistas de la gran mentira que viven y sienten tremenda frustración cuando creen que han fracasado... Pero, ¿qué es el fracaso? ¿Qué es el éxito? ¿Quién determina la felicidad de cada cual?

    Uno se debe conocer a sí mismo y ser feliz a su manera, sin juzgar la felicidad de los demás y sin hacer críticas poco constructivas que no sirvan para mejorar...

    ResponderEliminar
  2. Ante todo agradecerte que leas mi blog Marieta...Estoy totalmente de acuerdo con tu exposición, y puesto que la felicidad es un bien efímero, dejemos a cada cual que la disfrute a su manera, aunque lo cierto es que ésta se disfruta más cuando uno tiene plena conciencia de sí mismo, sin interferencias, sin contaminación externa...Perseguir la felicidad sin aceptarse a uno mismo parece contradictorio, sin embargo,también parece ser un fenómeno que se da con bastante asiduidad en nuestra estructura social...¡Así pues si en la felicidad todo vale, yo prefiero disfrutarla con pleno conocimiento de causa y de consecuencia claro!...Gracias de nuevo me gusta que comentes cositas.

    ResponderEliminar
  3. Completamente de acuerdo con el comentario de Marieta!! aunque el título me parece un poco largo... ja, ja.

    Creo que un problema a tener en cuenta es el falso sentido de la "competitividad" en el que se nos hace entrar para que nos sintamos ó al menos creamos no ya "necesarios" si no "imprescindibles" en cualquiera de los distintos papeles a desempeñar!

    Yo también creo que lo importante es estar de acuerdo con uno mismo, quererse y asumir limitaciones y seguir en la vida seguros de que somos necesarios, a todos los niveles, en todos los distintos campos que "toquemos" y para todas las personas que directa ó indirectamente tratemos, a cada cual en su medida pero al fín "necesarios" y muchas veces "imprescindibles" mal que les pese a otros!!! ja, ja,
    ... Y eso sí, una cura de "niveles de autoestima", muchas veces más necesaria de lo que imaginamos!!

    ngp

    ResponderEliminar
  4. Es cierto ngp, la autoestima es imprescindible en la vida, sin ella podemos sufrir mucho más de lo que ciertas circunstancias externas nos dañan, sobre todo a nivel emocional o mental...
    Un beso.

    ResponderEliminar

Si te apetece puedes expresar tu opinión.