domingo, 4 de septiembre de 2011

EL DOMINICAL: ELISA


Elisa tenía poderes duales, era amable y fría a la vez.
Elisa era muy cruel con quién necesitaba compasión, y además sabía contar dulces mentiras.
Elisa llevaba siempre flores en su pelo y tenía todo lo que deseaba, era oscura y retorcida, pero eso no era malo para ella…
Ella deseaba la muerte a todo aquel que la importunaba y consideraba que siempre era mejor tener a alguien antes que estar solo... Odiaba cuando se sentía impotente y no le costaba pasar página…Era capaz de no sentir nada: ni odio, ni ira, ni felicidad, ni tristeza, ni rencor…Nada, pero sólo cuando ella quería…
Elisa tenía muchos traumas, y por eso no importaba lo fuerte que fuera, las cicatrices sin cerrar que éstos le habían ocasionado, la acompañaron hasta el final…Durante toda su vida la seguían hasta su casa, le cambiaron y complicaron la existencia desde su más tierna infancia…Ella creía que los traumas, el dolor, las miserias y los sufrimientos eran imprescindibles para seguir adelante, sin embargo al final, todo esto inflamó su traumatizado cerebro y entró en coma cercanos los ochenta años…
Elisa dejó escrito su epitafio siendo muy joven, pues al parecer lo tuvo claro desde el principio, y eso es lo que hoy pone en su tumba: “La derrota no debe ser una opción”...Sus seres queridos la recordarán siempre por el dolor que les ocasionó en el transcurso de su vida, sin embargo también ellos saben que Elisa recordaba a sus antecesores por los mismos motivos…

sK

7 comentarios:

  1. ¿Esta historia es verídica? Elisa debió ser una mujer tormentosa y que "mandara romana", como dice el refrán... Jajajajjajajajajajajjaaj!!!

    Fuera como fuese, la parte esa de que no sintiera nada, no mola un pelo. Hay que sentir siempre, lo que sea, hasta indiferencia por quien lo merece, cuando es necesaria.

    En el momento en que uno siente indiferencia por el mundo o por sí mismo, el problema si es muy gordo. Pero sentirla por una persona en concreto, en lugar de sentir odio (que causa dolor y sentimiento negativo), eso es maravilloso...

    Pobre Elisa, vivió hasta el final pero... ¿De qué manera? ¿Le compensó su vida ser tormentosa (si lo fué)? ¿Era feliz?

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  2. Podría ser verídica, imagino que habrán vidas y personas tormentosas y atormentadas, lo mismo que todo lo contrario...En cualquier caso, los traumas nos acompañan en mayor o en menor medida, lo que sí es cierto, es que las personas que hacen cosas malas no siempre son malas, y en esto tiene mucho que ver nuestra experiencia vital y como siempre digo, nuestro aprendizaje.
    Un saludo Marieta y gracias por tu comentario.

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  3. ¿Y qué es malo? ¿Y qué es bueno? ¿Quién es el que establece el bien y el mal? Es muy relativo. Un simple ejemplo, para que adviertas por donde voy...

    Un matrimonio que "funciona" y no se separa por terceras personas debido a la imagen pública por ser alguien muy conocido en ciertos ambientes de prestigio social (me gusta poner ejemplos verídicos y de casos reales que conozco).

    La esposa, sea conocedora de los hechos o no, vive muy bien y muy posicionada. Por tanto, aguanta al marido (le guste mas o menos).

    El marido, bajo mi punto de vista un ser muy asqueroso, tiene "matrimonio feliz" y "amante que le da vida".

    La amante (persona muy cercana a mi y la cual considero una buena persona) disfruta del marido cabrón y cerdo.

    Ahora bien, ¿dónde está el mal? ¿Dónde está el bien? ¿Quien es malo y bueno? ¿De quien son los malos actos y de quién los buenos?

    Hay muchas formas de resolver "el pastel". Pero creo que nadie tiene la solución por un simple motivo: nadie lo está viviendo en primera persona. Así pues, creo firmemente que ningún ser humano tiene el derecho a juzgar lo bueno y lo malo de la vida de otra persona. Y siempre tendemos a hacerlo, siempre juzgamos y criticamos lo que no es nuestra vida vivida en primera persona porque todos tenemos un criterio y una forma de sentir las cosas.

    Así pues, querida Sofya, lo que para unos es tormento, para otros es buena vida. Cada cual feliz con la suya, pienso yo. Un placer leerte de mañana. Muak

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  4. Tienes razón Marieta, las personas que pueden juzgar si una acción es o no mala, desde luego, serían los implicados o afectados por esas acciones,(dejemos a un lado a los jueces en sus tribunales, en ocasiones de injusticia), y en cualquier caso, si los afectados son un grupo, seguro que cada cual lo vive de una manera, lo que a unos les puede generar traumas,a otros no...Con este post,rompo una lanza en favor de todas aquellas personas traumatizadas que hacen daño a otros porque ellas ya han sufrido daños y además no han sabido aprender de su mala experiencia, repitiendo así pautas patológicas...
    No obstante en el caso real que tu comentas, está claro que cada una de las partes implicadas saca o consigue lo que desea,por eso mantienen la situación, cuando los objetivos de cada cual o tan sólo de uno de ellos cambien, la situación cambiará...En cualquier caso, entendiendo el mal como una conducta o acción que hace daño y el bien como lo contrario, siempre tendremos que considerar que el daño es subjetivo, al igual que la felicidad o el bienestar...Pero ¿El hecho de que a una sola persona se le haga daño, es ya suficiente para juzgar al que se lo ha hecho?...¿Y si hablamos de daños psicológicos (traumas)?...El verdugo traumatizado traumatiza a su víctima...Hay muchas familias en situaciones así...Abusos sexuales, maltratos psicológicos, niños sin auto-estima, etc,etc...Evidentemente siempre tenemos una etiqueta para catalogar los actos y conductas ajenos, y si no los vivimos en primera persona, juzgamos en función de nuestro esquema mental o de las consecuencias que vemos que tienen esas acciones...Sin embargo, yo creo que muy en el fondo e independientemente de la subjetividad vivencial, todos sabemos lo que puede o no hacer daño a los demás, pues con sólo pensar en qué es lo que no queremos para nosotros, ya sabremos qué es lo que no debemos desear o hacer a los demás,esta actitud es más que suficiente para actuar en consecuencia y respetar la subjetividad, utilizando la nuestra como guía...A mí me funciona...
    Muchas gracias de nuevo, me encanta tu interés por analizar los contenidos de mis post...
    Un abrazo.

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  5. AMEN. Ahora si estoy contigo en todo lo leído. Lo único que salva la conciencia en las personas y, aun así muchas veces se hace daño sin pretenderlo es: NO HAGAS A LOS DEMÁS LO QUE NO TE GUSTA QUE TE HAGAN A TI.

    Y repito que, lamentablemente, aun así, se hace daño sin querer y te daña quien no quiere dañarte. Solución: DIÁLOGO Y BUEN HACER.

    Me encanta tu blog. Siempre.

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  6. Muy triste y negativa la historia de este post.... muy alegre y positiva la conclusión a la que habeis llegado Marieta y tú comentando los comentarios: No trates a los demás ni quieras para ellos como no te gustaría ser tratado ni quieras para tí... En esta selva en la que lo que prima es la supervivencia, a veces, a costa de lo que sea y de quién sea, un poco complicado a veces, pero siempre la base fundamental creo yo!!

    ngp

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  7. Supongo que de las tristezas y de lo negativo se puede aprender mucho, quizá más que de las experiencias positivas...
    Saludos ngp

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