domingo, 9 de octubre de 2011

EL DOMINICAL: VALERO

En un breve espacio de tiempo Valero vivía en una casa que según le decían era de él, aunque no era capaz de reconocerla, además la compartía con dos mocosos gritones y escandalosos que le decían que eran sus hijos, todo esto se lo repetía una joven chica que también vivía y dormía con él pues al parecer era su esposa, y ésta además, tenía una voz estridente y su pelo tintado era rubio platino, algo que a él no le gustaba demasiado.
Además, recibía visitas constantes de supuestos familiares pesadísimos y repetitivos, que le contaban historias que él jamás había oído ni vivido en el afán único de que fuera haciendo memoria, algo por cierto difícil de asimilar por él en su situación…Esto se alargó durante prácticamente un año, Valero estaba sometido a una crisis de ansiedad considerable por el sobreesfuerzo que le suponía esta estresante situación. El desasosiego que le ocasionaba, le llevaba a salir todos los días a dar un paseo, utilizando la excusa de intentar recordar su barrio, así todas las tardes se situaba en el mismo punto de un espectacular cruce en una avenida, y cuando veía venir algún coche, cruzaba lentamente para intentar volver a donde estaba antes de su regreso a la vida, sin embargo, todos los días volvía a esa, que al parecer era su casa sin el resultado ansiado…
Hoy, al cabo de los años todavía se le escapan las lágrimas al hablar de ello…Valero tuvo un accidente laboral y permaneció en estado de coma  durante algo más de un mes, cuando volvió para el asombro médico, su cerebro había sufrido algunos daños que afectaron a su memoria. Para él fue muy difícil y traumático volver a la vida, volver a recuperar su identidad, todas las cosas, los afectos, las emociones y roles que para él no eran suyos y que por ello le costaba tanto asimilar como tales.
Valero aún se emociona recordando los intentos de suicidio en aquel cruce y se emociona porque entonces estaba seguro de que no quería vivir…Hoy Valero sabe que está de vuelta porque tenía que volver, y también sabe que no hay nada que temer, de hecho él se ha formado su propio criterio al respecto:
“Si quise volver allí, es porque no se  estaría tan mal”…

sK

2 comentarios:

  1. Si a veces nos es "insufrible" la vida que llevamos que és la que nos hemos montado (ó nos estamos, dia a día montando), ha de ser horroroso, además no ser "consciente" de ello y no encontrarse partícipe de esa vida (aún siendo tú el artífice!)como en este caso por haberla "dejado" por un tiempo...

    Creo que si volvió (si vivimos)es porque no habia llegado el momento de irse...No por intentar revivir el viaje ó insistir en su ruta iba a volver a vivir la misma experiencia cuando le apeteciera!

    No hay mejor muestra que confirme que estás vivo que las crisis de ansiedad por situaciones estresantes!! jaja, para sufrirlas en cualquier momento, por desgracia, no hace falta haber pasado primero por un coma...

    Por supuesto que "no se está tan mal" pero cuando te toque!! mientras tanto hay que vivir el presente y con los medios y herramientas que tengamos y dejar el futuro para cuando llegue....

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  2. Gracias ngp, desde luego que vivir el presente es más que suficiente y por supuesto lo aconsejable, lo que tenga que venir ya vendrá, seguro que vendrá...
    Saludos.

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