domingo, 27 de noviembre de 2011

EL DOMINICAL: DAVINIA

Davinia no sabía distinguir el bien del mal, era una mujer llena de obsesiones , era consciente de las mismas y el número acumulado desde su más tierna infancia era considerable. Sus padres ya habían fallecido y según ella eran los culpables de su daltonismo ante los colores del bien y del mal. Davinia no se sentía inmadura por responsabilizar a otros de sus acciones erróneas, ni tampoco culpable, pues los culpables de todo eran sus padres, a los que nunca había plantado cara y con los que ya no podía hablar. Incluso siendo abandonada por su esposo y por sus hijos Davinia seguía sin reaccionar...En ocasiones decía que ellos debían entender su carácter obsesivo y que si no la entendían era porque no la querían de verdad...Davinia tenía una amiga obsesionada con sus obsesiones y una tarde que quedaron a tomar un café y después de justificaciones y más justificaciones a su soledad, su amiga algo enfadada con esta actitud de Davinia le dijo con un tono de voz un poco exaltado: "¡De acuerdo con tus obsesiones Davinia!, pero ¿y tus emociones?, ¿cómo te sientes?"...Davinia rompió a llorar, después de un rato desconsolada y ambas en silencio Davinia abrazó a su amiga: "Gracias, creo que debería hacer unas llamadas de teléfono para empezar...". Su amiga sonriendo y cogiendo su mano le dijo: "¿Para empezar a qué Davinia?"... Ella añadió: "Para empezar a escuchar a los demás y dejar mi obsesión por mi escucha interna".

sK

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Si te apetece puedes expresar tu opinión.