martes, 8 de noviembre de 2011

EL SUICIDIO

Hay algunos errores de los que se puede aprender, en cambio hay otros que te pueden cambiar la vida, y claro está, mientras haya vida hay posibilidad de aprendizaje pero cuando ya no la hay, éste ya no es posible...¿Es un error el suicidio?...Parece una pregunta retórica pues ningún afectado ha vuelto para decirnos si hubo o no arrepentimiento después de su acción suicida, sin embargo, éste es un tema que siempre ha dado mucho que hablar y es que en él convergen y divergen teorías diversas que diferentes disciplinas han estudiado o tratado de estudiar, pues resulta ser un fenómeno curioso en una especie que siempre tiende a la supervivencia incluso en ocasiones, desde su autodestrucción.
Tal vez la sola presencia del dispositivo cerebral debería ser más que suficiente para justificar el suicidio, pues la complejidad de nuestro cerebro da para eso y para mucho más, máxime si al parecer como recientes estudios apuntan, la ocupación de las emociones y la intuición ocupan la inmensidad cerebral a comparación de la razón que podría ocupar muy poco; sin embargo y dejando la ciencia de lado, el debate social muestra una variedad de opiniones que desde luego no puede dejarnos indiferentes, hablando como estamos de nuestros iguales...Se critica el carácter tremendamente egoísta del suicidio, se tacha de cobarde al suicida otros lo califican como valiente por su auto-agresión letal, los hay que aventuran que su alma siempre estará en pena y vagando, los hay que sin embargo piensan que así ya ha descansado...Técnicamente se habla de un estado de enajenación mental transitoria que lleva a la persona a la acción de suicidarse, pero ¿no podría ser un estado de claridad mental transitoria el causante del mismo?...
¿Qué sabemos de cierto, porqué se suicidan las personas?...Buscamos la muerte estando en vida, ¿porqué?...¿Tal vez les ha dado tiempo a arrepentirse a aquellos que se han suicidado lanzándose desde un piso muy alto en el preciso instante en el que ya se vieron caer?, ¿O aquellos a los que se les desvió la bala y tuvieron una lenta agonía hasta que les llegó la muerte?, ¿y los que acabaron de tomarse la última pastilla del tarro y se tumbaron en la cama conscientes aún de su acción?...Tal vez...No lo sabemos y aunque testimonios escritos  de personas con mentes suicidas, revelan un claro hastío por la vida, un cansancio vital y aburrimiento existencial considerables, nadie tiene acceso a ese momento de soledad elegido en el que una persona decide que ya se acabó, que ya no más, que ya no puede, que ya no quiere vivir...Sólo nos queda respetar de la misma manera las opciones de vida que las opciones de muerte, y por supuesto no pasar por alto las expresiones de tristeza y soledad como las que expresó Marilyn Monroe en su diario, una mujer cuya muerte es todavía un misterio pero que al parecer siempre ha apuntado a  un asesinato, en cualquier caso si éste no hubiera sucedido, tal vez ella misma hubiera puesto remedio a su tristeza irreparable y a su angustia vital, pues según su diario no pensaba en otra cosa que en el suicidio:
" Ay maldita sea me gustaría estar muerta, absolutamente no existente, ausente de aquí, de todas partes, pero cómo lo haría. Siempre hay puentes, el puente de Brooklyng. Pero me encanta ese puente, todo se ve hermoso desde su altura y el aire es tan limpio, al caminar parece tranquilo a pesar de tantísimos coches que van como locos por la parte de abajo. Así que tendrá que ser algún otro puente, uno feo y sin vistas, salvo que me gustan en especial todos los puentes, tienen algo y además nunca he visto un puente feo".

sK


                                                                   


                                                  

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