domingo, 5 de febrero de 2012

NACER, CRECER Y CULPABILIZAR

Nacemos y teniendo suerte podemos crecer felices,  sentirnos queridos incluso sentir que no nos falta de nada, sin embargo en breve empezamos a descubrir que la felicidad es desconcertante y contradictoria.
Todos nos queremos sin embargo mamá culpabiliza a papá de sus continuos fracasos y éste culpabiliza a aquélla de nuestros modales y nuestra mala educación. Visto lo visto los hermanos mayores culpabilizan a los pequeños porque los consideran "ladrones" de su tiempo y los menores culpabilizan a los mayores de su falta de comprensión. Sin embargo todos nos queremos, nacemos para crecer y para después culpabilizarnos los unos a los otros eso sí, desde el afecto y el cariño incondicionales.
Pero lo cierto es que la culpa no siempre es del otro, de los otros, de los demás y ya sea desde el apego como desde la aversión culpabilizar se ha convertido en una pauta patológica que no aporta nada positivo ni productivo al conjunto ni a la individualidad, sobre todo cuando se culpabiliza injustamente o cuando no se asume la propia responsabilidad o culpabilidad, lo cual es más grave todavía.
Y puestos a culpar podemos culpabilizar de nuestra inmadurez al no asumir nuestra propia culpa a esa herencia que arrastramos, sin embargo ésta sería con diferencia la manera más descarada y con menos clase para evadir a la susodicha.
Los dirigentes políticos se culpabilizan los unos a los otros, los del gobierno a los de la oposición y a la inversa, ¿quién ha ocasionado esta crisis?, ¿se les paga para eso?...Los futbolistas culpabilizan a los jugadores del equipo contrario de las faltas que acontecen en el campo mientras están jugando, ¿quién paga esas cantidades astronómicas por los denominados "fichajes" a esos deportistas?, ¿se les paga para eso?.
Los padres culpan a los hijos, los hijos a los padres, en ocasiones la culpa se disputa entre hermanos y hermanas, entre cuñados y cuñadas, entre yernos y suegras, entre vecinos o amigos...Siempre hay un culpable que no soy yo, esa es la cuestión, el planteamiento universal parece ser el "yo no voy a ser menos" y así todos echamos la culpa a alguien siempre, pase lo que pase. Si el planteamiento fuese: "yo voy a ser más"...Más maduro, más íntegro, más responsable, la cuestión y la situación sería muy diferente.
Pienso yo que aunque intentemos evadir nuestra culpa ésta siempre nos vendrá pues todos somos "los otros" o "los demás", así que puesto que ya sea justa como injustamente ésta nos va a llegar ¿porqué no asumirla cuando nos corresponda y responsabilizarnos así de nuestros actos y acciones por muy sucios que éstos puedan llegar a ser?...Es para no ser menos sino para ser más...

sK


                                                   


                                              

5 comentarios:

  1. Hola Sofya,

    "podemos culpabilizar de nuestra inmadurez al no asumir nuestra propia culpa"... eso es!

    Y es que es muy fácil caer en el victimismo... primero vamos a solucionar nuestros problemas, reconociéndonos verdades dolorosas si es necesario, y luego busquemos causas...

    Un abrazo :)

    Jose

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  2. Un abrazo José. Me alegra verte por aquí.

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  3. tal vez sea la salida más fácil y menos efectiva.

    Interesante reflexión. Un saludo

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  4. "Yo voy a ser más". Excelente reflexión.

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  5. Excelente la reflexión que nos regalas, sofya. Tienes mucha razón.

    Es más, a veces me pregunto de qué sirve buscar culpables en lugar de soluciones. No es nada práctico, pero parece que le sienta fenomenal a nuestro ego.

    Un abrazo.

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