miércoles, 8 de febrero de 2012

SÓLO NECESITAMOS QUE NOS DEJEN HABLAR

Todos tenemos nuestra propia erudición o conocimiento profundo de la vida, sólo necesitamos que nos dejen hablar.
Todos tenemos miedo: a la oscuridad, a las tormentas, a los muertos que regresan en la noche, a las personas desconocidas o a las que consideramos más fuertes que nosotros, a no despertar cuando amanece, sólo necesitamos que nos dejen hablar.
Todos creemos en la doctrina de los mundos de Nietzsche según la cual nos inventamos un mundo ideal para escapar del mundo en el que estamos, sólo necesitamos que nos dejen hablar.
Todos podemos demostrar que del margen de error surge la libertad, sólo necesitamos que nos dejen hablar.
Todos creemos en el principio de incertidumbre de Heisenberg ( la teoría del filósofo Lucrecio coetáneo de Marco Antonio) que demuestra lo difícil que es apuntar hacia un objetivo en movimiento, sólo necesitamos que nos dejen hablar.
El quid de la cuestión reside en la posibilidad de que todos sea cual sea nuestra raza, nuestra religión, nuestra clase social, nuestro sexo, cultura o nivel socio-económico podamos expresar abiertamente nuestro sentir.
El quid de la cuestión es que desaparezca el " síndrome de Dios" que sufren nuestros dirigentes políticos, institucionales, bancarios y  espirituales cuya arrogancia desmesurada les lleva a hablar y a actuar por nosotros con una fuerza flagrante, subversiva y violenta...Es tan sencillo... Sólo necesitamos que nos dejen hablar...
Si nos dejan hablar verán que realmente somos humanos, que sentimos hasta la médula y que además estamos llenos de amor...Que sabemos de la vida y de qué va ésta,. que tenemos nuestros miedos pero seguimos adelante, que soñamos con mundos mejores porque no somos conformistas y pecamos de idealistas, que con nuestras equivocaciones somos más libres y crecemos, que podemos ver la incertidumbre como un inconveniente y no como un problema...Sólo necesitamos que nos dejen hablar pues al no dejarnos nos vemos obligados a buscar otras formas de expresión como la violencia y la agresividad, todo está como está porque no nos dejan hablar y entonces nuestras mentes se enferman y nosotros con ellas y por ello matamos, nos matan o en ocasiones dirigimos la agresión hacia nosotros mismos.
Sólo necesitamos que nos dejen hacerlo, nadie mejor que nosotros mismos para identificar nuestras propias necesidades...¿Tal vez el hecho de que otros hablen o decidan por nosotros nos está llevando a nuestra perdición más absoluta?, ¿esto nos está convirtiendo en seres incapacitados para llevar con auto-determinación las riendas de nuestras propias vidas?, ¿Esta situación nos está convirtiendo en malhechores de las vidas ajenas?...¿Seguimos echando la culpa a los demás de lo que ocurre o nos está ocurriendo?...
Para empezar sólo necesitamos que nos dejen hablar.

sK


                                               


                                         

1 comentario:

  1. Y tanto que sí...

    Necesitamos que nos dejen hablar y también que algien nos enseñe a escuchar de verdad.

    Un abrazo.

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