lunes, 19 de marzo de 2012

POLARIDADES: SOY QUIJOTE Y SOY SANCHO

Pueden despojarnos de nuestra mente a través del adoctrinamiento, sin embargo de nuestro cuerpo no podemos separarnos, al menos no de una manera tan agresiva. En ocasiones cuando nuestra mente nos es arrebatada la vida puede ser como arremeter contra molinos de viento, y aunque de “quijotes” está lleno el mundo y de fantasmas nuestras cabezas, debemos sopesar y asimilar que somos seres duales, y que por lo tanto esto implica que en nosotros también existen “sanchos” que en contrapartida a nuestros “quijotes”, servirán para equilibrar la balanza y llevarnos al área de descanso que supone estar en el centro. Esta es una forma de no transitar constantemente por los extremos de nuestras polaridades pues esto puede ser contraproducente para la mente y para el cuerpo.
Establecer una relación dialéctica entre nuestros polos podría servir para restablecer el equilibrio, y en ese proceso de integración y aceptación de esa dualidad podrá resultarnos más sencillo aceptarnos a nosotros mismos.
Aunque prefiramos pasar más ratos como “quijotes” o tal vez como “sanchos”, lo saludable sería posicionarnos siempre en el centro y ser “quijote” cuando corresponda y “sancho” cuando igualmente proceda.
Podemos ser fuertes y débiles, terrenales y espirituales, realistas y soñadores, sin embargo aunque algún rasgo predomine  en nosotros debemos aprender a no encasillarnos pues la vida nos ofrece un abanico de circunstancias considerable y apto para dar rienda suelta a nuestras polaridades, eso sí, tratando siempre de volver a nuestro centro, pues es desde ese punto neutral desde el cual llega el discernimiento para identificar y elegir en consecuencia.

sK


                                         



                                         


                                                                     


                                               

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