domingo, 1 de abril de 2012

TRANSITANDO POR UNA ESPIRAL DE DOLOR

Como dijo Kierkegaard : "Los adultos debemos aprender de los niños a disfrutar de la repetición", y como dijo Pascal: "Hay que aprender a soportar la monotonía de lo cotidiano". Sin embargo, transitamos cada día por una espiral de dolor que lejos de transformarnos nos desmorona y lejos de soportar repudiamos. Atravesamos esta espiral de dolor convirtiendo el regalo de nuestras vidas en un castigo, convirtiendo lo cotidiano en un trance insalvable de monótonas acciones y situaciones cuyo significado real no es otro que la propia vida. Sí, es vida, nuestra vida que no podemos apreciar y no sabemos enfocar, porque creemos indiscutiblemente que la monotonía es la causante de nuestros males...¿Qué somos nosotros sin rutinas, y sin monotonía?, ¡tal vez la vida es esto!...La vida es esto pero también algo más, es un constante aprendizaje con el cual podemos salir de esa espiral de dolor, un aprendizaje que nos puede convertir en sabios capaces de vivir felices o por lo menos alegres dentro de la monotonía de nuestra cotidianidad, ¿qué es lo que vemos de malo en la repetición?, esa rutina que nos machaca diariamente convirtiendo nuestros días en monótonos, no es más que el eco de nuestra vida que por cierto un día se acabará y para entonces si no hemos aprendido a vivir deberemos asumir que tampoco habremos aprendido a morir.
La vida es vivir intentando darle muerte a la monotonía, los hay que mueren sin intentarlo, los hay que perecen en el intento, sin embargo para unos y para otros la existencia es la mejor ocasión que se nos ofrece para propiciar en nosotros el mejor y el más completo de los aprendizajes, y éste sí podría ser un argumento indiscutible, ya que probablemente disponemos de muy poco tiempo para entrar en discusiones que rozan la obviedad y que además nos van a llevar al mismo lugar...Aprender a vivir y aprender a morir de lo contrario nuestro tránsito será vagar por una espiral de dolor, y es que desde ella no se puede, desde ella no se aprecia, no se valora...No se puede agradecer el don de la vida.

sK


                                                


                                        

3 comentarios:

  1. Ciertamente en ocasiones nos liamos nosotros mismos en el dolor. Aprender a salir de él, una aventura. Sacar provecho, un éxito. Un saludo

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  2. Totalmente de acuerdo.

    Llevamos tanto tiempo la venda en los ojos que a menudo se nos pasa por alto esos pequeños detalles que tanto importan. Y es que son éstos los que hacen que nuestra vida no sea sólo eso: RUTINA.

    Un abrazo.

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  3. Un saludo para las dos. Muchas gracias por vuestros comentarios.

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