jueves, 7 de junio de 2012

AMANECE QUE NO ES POCO

Leí que para uno mismo no hay nacimiento pero sí amanecer. En ocasiones amanecemos tristes, a veces lo hacemos alegres y también nos ocurre que amanecemos sin sentirnos nosotros mismos. Sin embargo esto es en un sentido literal, amanecemos cuando nos levantamos después del sueño reparador y nocturno, pero también lo hacemos cuando después de mucho tiempo sentimos que algo trastorna nuestras seguridades, cuando entendemos que no estamos cansados de vivir sino de vivir de una determinada manera, lo hacemos cuando entendemos que el afecto puede ser terapia, lo hacemos cuando somos conscientes de que el aburrimiento y la prisa son formas de huída, lo hacemos cuando entendemos que estar descalzo es tener los pies en la tierra, en algunos momentos necesitamos un amanecer porque no tenemos modo de llegar a nuestras palabras, son  nuestras propias palabras pero nos faltan…Amanecemos cuando nos atrevemos a vivir por encima de nuestras realidades y no de nuestras posibilidades y también cuando tenemos muy claro que no tenemos sustitutos y que por lo tanto somos seres irremplazables.
¿Empezar o reanudar?... ¿Nacer o amanecer?...Pero siempre llover y llorar… Tal vez cuando no sabemos qué nos pasa es porque necesitamos un nuevo amanecer... Aunque tal vez sólo necesitemos compañía.

sK


                                              

2 comentarios:

  1. ¿No hay comentarios? pues comento que he amanecido con un catarro de órdago. Estoy para el arrastre. Un saludo, ¡vamos avanzando hacia la retaguardia!

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