miércoles, 13 de junio de 2012

EL DOLOR DEL CRECIMIENTO


Nacemos…Somos...

Crecemos…Nos relacionamos e interactuamos…

Dejamos de ser…Nos convertimos…

Miedo, no somos lo que aparentamos…

Traición a nosotros mismos y cobardía…Angustia…Mucho miedo…

Millones de personas pasan sus existencias buscando su verdadera y profunda esencia, estas personas que conservan este anhelo son buscadoras natas, son hombres y mujeres que funcionan de una determinada manera pero que realmente no son así. Ese anhelo de volver a recuperar su esencia les ocasiona constantemente angustia, ése es el dolor del crecimiento, que surge tempranamente cuando amputamos nuestras almas dejando de ser para ser como nos dicen que seamos…Ese anhelo es el centro magnético y no debemos perderlo hasta que volvamos a encontrarnos con nuestra esencia y la recuperemos definitivamente de nuevo…

Vivir con miedo es difícil y encontrar un lugar en este mundo siempre conlleva traumas, sin embargo el dolor del crecimiento es de gran utilidad si sabemos cómo y cuando usar nuestras energías.


sK


                                                     



                                                

6 comentarios:

  1. Bueno hay que pensar que la vida avanza, a mi no me gustaría estar siempre anclado en la misma edad, conociendo las mismas cosas sin adquirir experiencias y vivencias enriquecedoras.

    Se puede ser un niño siempre y sin embargo haber crecido :-) Hay que reconvertir a Peter Pan.

    Abrazos.

    Oski.

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  2. No podemos quedarnos anclados en la misma edad, eso es o sería un claro trastorno, debemos experimentar y vivir, aprender y desaprender,eso es la vida.
    Yo creo Oski que nuestra esencia es alterada tal vez anulada, con nuestro crecimiento a base de normas, tradiciones e imposiciones y pienso que ella siempre está en nosotros pero todos estos factores acaban por eclipsarla. Nuestra esencia es nuestra naturaleza más íntima e innata, es nuestro verdadero rostro, nuestro "sí mismo" real. También es nuestra capacidad autoreguladora para operar libre y espontáneamente. A esa visión de nosotros es a la que me quiero referir con este post...No creo que nadie quiera quedarse siempre anclado en la infancia, todos queremos crecer y como tu bien dices podemos ser niños grandes...Un abrazo.

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  3. El anhelo y la angustia:¿no son acaso las dos caras de la misma moneda? No creo que podamos vivir sin ninguno de los dos, en un estado de equilibrio definitivo. Es siempre un encontrarnos con nuestra esencia y un perderla de vista para luego volver a encontrarla. Por lo menos así se me hace el ser adulto. O quizás sea el efecto del miedo que me impide creer en una vida sin el dolor del crecimiento constante.

    ¡Muy interesante tu reflexión, sofya!

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  4. Muy buena reflexión, como siempre, Sofya,

    Respecto a lo que dice Oski, ¿no tenéis la sensación de compartir muchísimo con el niño que éramos hace varias décadas? No sé, el envejecimiento interior es diferente al exterior...

    Un abrazo,

    Jose

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  5. Empatizo con tu profunda e interesante reflexión.Vamos creciendo buscando nuestras señas de identidad ; sin embargo nos roban las riendas de nuestra vida y dejamos de ser el auriga que la guía.

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  6. Si José,yo también creo que el envejecimiento interior es diferente del exterior...De otra parte en ocasiones siento que sí puedo compartir cosas con la niña de hace algunas décadas...En ocasiones...Un abrazo.

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