miércoles, 25 de julio de 2012

SANAR NUESTRA MEMORIA DE VIDA

Nuestra vida no es sólo lo que recordamos, la memoria de nuestra vida es tan solo una versión de ésta. Haciendo un recorrido por nuestra biografía podremos encontrar nuevos datos que complementen a nuestra memoria y nos sitúen justo ahí, en ese momento decisivo o traumático del que no habíamos querido volver a hablar o tal vez ni tan siquiera recordar. Situarnos en ese momento o en esa edad y ahondar en ese recuerdo nos provocará una emoción que si es dolor, miedo o rabia podríamos intentar transitarla ahora, desde nuestro presente, desde nuestro aquí y ahora para intentar sanar nuestra memoria de vida. Todo lo que podamos sanar desde nuestro presente es una manera de cambiar nuestro pasado y eso contribuye a que podamos vivir con otro talante y con otras expectativas…Perdonar, olvidar, “cortar cabezas” si es necesario, llorar, todo es válido si contribuye a sanar nuestro corazón, nuestra mente y nuestro cuerpo.
Toda expresión no expresada se pudre dentro de nosotros y en incontables ocasiones se somatiza adoptando diferentes formas que se traducen en diferentes enfermedades psicosomáticas y éstas, son un claro síntoma de que hay algo pendiente que si solucionamos podrá conducirnos a la sanación.
Transitar por la vida es duro, la vida es dura, volver a nuestra vida pasada también lo es, pero en ocasiones es necesario y oportuno, sobre todo cuando en  nuestro presente tenemos ciertos obstáculos que se traducen en capítulos sin cerrar. Hay que cerrar para ir abriendo, los asuntos inconclusos del pasado tarde o temprano se hacen presentes en nuestro ahora y tarde o temprano debemos llevarlos a nuestra consciencia para concluirlos y continuar la marcha.
Este proceso no tiene un momento determinado en el que acontecer, sin embargo seguramente se pondrá en marcha cuando nuestra madurez  sienta que ya no se puede demorar más porque ya es hora de limpiar y pasar a otras cosas. Y mientras llega y no llega debemos ocuparnos de vivir intensamente el presente, pues la vida es el aquí y el ahora puro y duro, sin distorsiones del pasado y sin alucinaciones futuras.

sK


                                                     



                                            

2 comentarios:

  1. Qué interesante, Sofya. Parece que de algún modo estamos en sintonía.

    Hoy reflexioné sobre una de las ideas o mitos acerca del tiempo de los griegos llamaban Kairós, que es justamente "el momento oportuno" y tiene que ver con estar presente en este instante, con asir el presente en el que se detiene Cronos, el tirano reloj que nos taladra, otra forma de ver el tiempo que es la que prima en nuestro ideario occidenal y en nuestra forma de vivir.

    Vivenciando el instante se logra fundir el pasado y el futuro en puro ahora.

    Pero es verdad que para fluir en el ahora o para sanar es a veces necesario revisar el pasado, para no perderse el presente o perderse en el presente.

    Un beso.

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  2. A veces se dejan guardadas cosas en los cajones para afrontarlas más adelante. El problema es que demoramos ese "más adelante" una y otra vez y al final no solucionamos nada.

    Reflexionando llego a la conclusión de que hay que aprovechar las etapas felices que es cuando uno está en plena forma para intentar superar todo eso que en su día fue una traba. Hay que liberarse de las cadenas del pasado para poder volver a correr deprisa. El tiempo mitiga el dolor o al menos lo hace un poco más comprensible.

    Fuerte abrazo.

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