domingo, 12 de agosto de 2012

EL ARTE ES TERAPIA

Nuestra inteligencia creadora es nuestra salvadora, José Antonio Marina habla de ella como de la “gran solución, al fin y al cabo crear es hacer que exista algo valioso que no existía antes de ser creado y eso es en el fondo lo que todos queremos”.
No importa qué ni cómo, la cuestión es crear, el arte es terapia…Escribir, componer, pintar, escenificar, interpretar…Todo vale…Pequeñas rosas rojas cayendo de un cielo azul intenso; Un océano de lluvia que algodones a modo de nubes descargan desde un cielo gris y profundo; Una inmensa nube de golondrinas cubriendo el cielo de un cementerio; Una oscuridad terrorífica y una especie de haz de luz muy potente apuntando a tierra, un hombre mira hacia la luz, hay lágrimas en sus ojos y una triste sonrisa en sus labios…¿Qué quieren decir éstas imágenes, qué significan, qué simbolizan?...A cada persona le dirán algo diferente y esa diversidad es la que nos ayuda a comprender, a respetar, a no limitarnos a estar sino a ser, a no pedir permiso para vivir, a saltarnos la autoridad y los poderes para ser los conductores de nuestras propias vidas, esto es el arte y por ello es terapia…Nuestra inteligencia creadora nos hace libres para elegir nuestro camino, para actuar conforme a nuestro propio ser. La inteligencia al servicio de la creatividad y ésta al servicio de la humanidad…La expresión expresada a través de la creatividad es gratificante y digna de agradecer, es además portadora de una paleta de emociones básicas que se permite mezclar usando intelecto y corazón, haciendo surgir así en nosotros nuevas emociones…Crear es latir, fluir, vivir, enfrentar, confrontar, comprender y soñar, pero nunca morir. El que crea no deja morir su alma ni su esencia, con su muerte física su alma sigue latiendo, su expresión sigue sintiendo, su arte sigue haciendo latir y  sentir a otros, la inteligencia creadora nos hace trascender siendo los dueños de nuestras propias vidas. Desde esa libertad auténtica es desde donde podemos expresarnos de una manera tan genuina, que podemos permitirnos por una vez abandonar nuestro ego y contactar con nuestro yo más profundo en un encuentro único, alejado del desencuentro al que le sometemos con la rutina de unos días que van pasando en nombre de la vida.
Una inteligencia cuyo indicador o juez no es el cociente intelectual sino el propio ser que se abandona a sus pasiones pero de una manera creativa al servicio del propio espíritu y por supuesto, al servicio de la espiritualidad colectiva.
No sólo hay que ser sino que también hay que ser creativos es una bonita manera de inmortalizar nuestras almas.

sK


                                                       


                                       

3 comentarios:

  1. Supongo que por eso escribo, porque me sirve como terapia y además es gratis.

    Hay gente que no crea nada, ¿sin crear se puede ser feliz? yo creo que no o al menos yo no.

    Abrazos.

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  2. el arte, cuantas formas distintas de manifestarlo,pero el mismo sentimiento de armonía, el arte es, las alas de los poetas.

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  3. Crear es latir.

    Tres palabras que leídas sin prestar atención pueden pasar desapercibidas pero que para el lector agudo, para el artista innato, para la mente despierta, hacen despertar en si mismos sensaciones agradables al saberse vivo.

    Saludos Sofya.

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