jueves, 25 de octubre de 2012

EL FRAUDE EXISTENCIAL -Relato-


Recordaba aquella tarde lluviosa de un invierno como pocos, cuando juntas madre e hija tomaban un chocolate muy caliente frente al ventanal de mosaicos del cálido y acogedor salón. Recordaba las palabras de su madre que antes de ser madre fue filósofa y ahora ya no estaba, no físicamente. Fue en esta tarde lluviosa cuando su madre le dijo dónde podría encontrar su diario secreto cuando ella ya no estuviese. Y ahora lo estaba leyendo, ahora que ella ya no estaba…


“El fraude existencial no llega mágica ni altruistamente a nuestras vidas. No es un complot del universo ni una conspiración cósmica, sentimos que nuestra vida es un fraude porque nosotros también lo somos…No podemos cargar a factores externos o a otras personas el peso de las causas de lo que nos ocurre, pues en gran medida, nuestra conducta y actitudes ante determinadas circunstancias o hechos, no son más que vaticinios de las consecuencias venideras. Tampoco podemos esperar que los demás nos salven, pues tener personas de confianza a las que recurrir en determinadas situaciones es importante y necesario, sin embargo, somos nosotros los que debemos solventar, somos nosotros los que debemos actuar en primera y en última instancia, es decir, en instancia única. Somos el mejor recurso para nosotros mismos y lo demás son apoyos o abandonos y nada más.
Cuando no somos justos somos un fraude, cuando no afrontamos ni nos enfrentamos somos un fraude. Cuando no actuamos conforme a nuestro sentir seguimos siéndolo, y cuando somos un fraude para nosotros mismos, lo somos para los demás y entonces nuestra vida, toda ella, es un fraude existencial.
Si no merecemos esto tampoco lo merece el prójimo, pues a fin de cuentas todos disponemos de un tiempo finito y en general, ese final viene más pronto de lo que podamos imaginar, así pues, si por mucho que tratemos de usar nuestra imaginación nunca alcanzaremos este conocimiento finito, no creo que sea fructífero proliferar en fraudes existenciales, pues éstos producen una agónica sensación de infinitud, y en el fondo, por muy preparados que creamos estar para asumir esta tremenda carga, ser un fraude y que tu vida también lo sea, es del todo improbable de asumir… Quién crea que lo lleva bien o lo asume estupendamente, debe tener presente que este pensamiento puede ser sólo una creencia y que o bien no es consciente de lo que le ocurre realmente, o bien su creencia errónea no es más que la confirmación de lo que es: Un fraude existencial.
¿De los siete mil millones de humanos que dicen hay en el mundo cuántos podrían considerarse un fraude existencial?”.

Después de leer estas palabras y mirando al cielo habló con su madre y llorando musitó: “Yo soy un fraude mamá y mi vida es un fraude existencial”. Llovía y era una tarde lluviosa de invierno, un invierno más, un nuevo invierno sin ella.

sK


                                                    


                                               

11 comentarios:

  1. Genial post, Sofya!! Al leerlo me he hecho la pregunta; ¿soy o no soy un fraude?... creo qué difícil no serlo con tantos condicionamientos exteriores, pero no imposible. Asi qué después de leerte me pondré las pilas para evitar ser un fraude Y/o defraudar a los demás.

    Lo dicho, me ha encantado!!
    Un abrazo.

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  2. todos somos un poco (como mínimo) fraude y es preciso admitirlo.

    Saludos y Enhorabena por tu blog.

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  3. Efectivamente, no se puede esperar que nadie te salve ni actúe por ti. Es común eso de echar la culpa a los demás de todo lo que nos pasa cuando somos nosotros mismos los que decidimos hacia donde queremos ir.

    Lo importante es no defraudarse a uno mismo, actuar de tal forma que siempre te sientas orgulloso, a fin de cuentas nos quedan dos días ¿por qué vamos a pasarlos sufriendo?

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  4. Ciertamente José Núñez...
    Saludos y muchas gracias.

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  5. ¿Somos todos entonces un fraude, en mayor o menor medida?

    Me ha entrado como el sentir de una tarde huérfana y lluviosa de invierno al leer tu reflexión.

    Pero será porque aquí estalló la primavera que prefiero quedarme con lo que considero es el único modo de ser auténtico para uno mismo y los demás: "...somos nosotros los que debemos solventar, somos nosotros los que debemos actuar en primera y en última instancia, es decir, en instancia única. Somos el mejor recurso para nosotros mismos y los demás son apoyos o abandonos y nada más."

    Se trabaja duro para que no resulte todo ser un triste fraude existencial, Sofya.

    Un beso.

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  6. Es muy fácil ser un fraude, de hecho, ser un fraude es el camino fácil... En efecto, de los siete mil millones de personas del mundo, ¿quién puede presumir de no serlo?

    Me temo que yo soy uno. Me encantaría decir que no, que vivo mi vida acorde a mis principios y mis deseos; pero en demasiadas ocasiones me he rendido y, como la chica del relato, descubro apenado que mi vida es, en muchos aspectos, un fraude existencial.

    Un abrazo!

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  7. Genial, como siempre... Hay un par de frases que me parecen esenciales: "No podemos cargar a factores externos o a otras personas el peso de las causas de lo que nos ocurre. Tampoco podemos esperar que los demás nos salven".

    Reconocer un problema es el primer paso para solucionarlo... Reconocer que somos un fraude, es en cierto modo, algo doloroso, necesario, y útil...

    Un abrazo!

    Jose, de una Línea de Ensayos.

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  8. Es triste, supongo que todos lo somos un poco, al menos en parte y a veces. Pero yo no creo que ni la vida ni la historia tengan una dirección, ni que haya pautas generales. Así que prefiero creer que se puede intentar mejorar, sin usar una palabra tan fuerte ;)

    Pero la reflexión es pertinente. Un abrazo :)

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  9. muy bueno. Tendremos el camino marcado? Yo personalmente prefiero el caminante no hay camino...

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  10. Pienso que al final lo que cuenta es no fallarnos, y como bien dices siempre lo hacemos y nos convertimos en un fraude, echándola la culpa a todos los que deberíamos pedir perdón por haber fallado.

    Cuídate.

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  11. saludos, soy Francis eLIZALDE, y acabo de desembocar en tu blog!. a leerlo despacito!

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