lunes, 12 de noviembre de 2012

LAS TRES ERRES -Relato-


Ser un cuentista vocacional y llevar el cabello siempre agitado sanguinariamente resultaba muy atractivo para el sexo opuesto. Además se creía un intelectual y actuaba como tal, con una malignidad inmaculada e impenetrable, tremendamente atractiva, insuperable e irresistible.
Todo lo hacía con ostentación, todo, hasta los bostezos y en el fondo todo este montaje era su cárcel personal y en la superficie aunque se relacionaba constantemente con  muchas y muy variadas personas y personalidades, esta construcción o representación suya no era más que un solitario encierro. Leyó que nuestra tarea como humanos es el esclarecimiento, pero no sabía muy bien porqué la idea le pareció un error tal vez un horror metafísico, con lo cual la sensación de ser incompleto le reconfortó aún más y la visualizó como una partícula extremadamente diminuta de veneno.
Tenía miedo de que sus ideas se realizasen, pues había oído cuando se permitía escuchar a otros, que si uno concentraba sus pensamientos en ellas, las ideas tienen tendencia a realizarse; y este miedo oscurecía su vida y esta oscuridad era la que hacía hervir su existencia incluso a sabiendas de que ninguna idea le salvaría jamás, incluso no siendo y pudiéndose convertir en ser.
Y entre tanta ostentación y confusión generalizada alguien se acercó entre la multitud, en medio de la gran avenida y del ruido neurótico propio del capitalismo, el individualismo y el hedonismo le dijo:
- ¡Escucha atentamente!, ¡son tres, las tres erres!: responsabilidad, respeto y riesgo.
- ¿Quién eres tu? Le preguntó contrariado.
- ¿Y tú? le respondió muy seguro y esclarecido el desconocido.

sK


                                                



                                                 

      
                                               


 


                                         

8 comentarios:

  1. Las palabras hieren o sanan. Y cuando san tan abrumadoras como estas, hay que tener cuidado. Espero ques pudiera aprender y llegar a saber quien era. Y a serlo, al fin. Flexible, pero con cimientos asentados. No es fácil

    Un abrazo :)

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  2. Es curioso como se ocultan con una máscara los propios miedos, las propias dudas.

    El miedo es un monstruo atroz que ata, si no sabemos controlarlo al final controlará cada paso que demos llevándonos a no hacer nada.

    ¿Quizás las tres erres sean la respuesta para superar temores? al menos quizás para que fluya el agua de manera correcta y las máscaras no sirvan para interrumpir la corriente de otros.

    Abrazos Sofya.

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  3. Ser un farsante es un trabajo a tiempo completo. Por otro lado conseguir la aprobación de los demás puede dar la apariencia de que compensa el esfuerzo y el hecho de estar mintiéndote a ti mismo.

    Me gustan las tres erres. Riesgo pero con responsabilidad. Y por supuesto respeto, a uno mismo y a los demás.

    ¿Has probado a decirselo a alguien por la calle?

    Un abrazo!

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  4. Me gustan las tres erres a mí también, me van, como decimos los argentinos, aunque no parecen ir de la mano en estos tiempos. Hay gente que se gana la vida, y una buena vida, siendo cuentista profesional, dándosela de intelectual y sin saber quienes son.

    Muy buena reflexión.

    Un beso!

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  5. Puf Ehse, no me atrevería!,soy responsable y respetuosa pero riesgos...Los justos...jijiji...
    Gracias por tus comentarios.

    Un abrazo fuerte!

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  6. Al leer el título he pensado en la regla de las tres erres de la ecología (3R) a tener en cuenta para el consumo responsable: Reducir,reutilizar, reciclar, y me he encontrado con este escrito que concluye con tus tres erres: responsabilidad, respeto y riesgo. Responsabilidad en cualquier aspecto de la vida, respeto siempre aún en las diferencias y riesgo, unas veces más otras menos, pero quien no arriesga, no adelanta,no se enriquece, no descubre, etc., y estas erres también me gustan, así que me quedaré por aquí por este blog.
    Saludos.

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  7. Hace poco en un seminario sobre terapia y creatividad el profesor nos habló de las tres erres que yo os he transmitido a través de este post, me encantó...No es un profesor cualquiera, es todo un maestro...
    Gracias teo, bienvenid@ a mi blog

    Un abrazo

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  8. Ya, pero sin riesgo difícilmente hay creatividad ¿no?
    Pero te entiendo, en ese sentido yo soy un poco igual...

    Un beso!

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