lunes, 26 de marzo de 2012

PORQUE NUESTRA VIDA LO VALE

Todo no puede ser claro y diáfano, tampoco podemos ser cómplices de nuestras obsesiones y aunque busquemos a otras personas que lo sean esto tampoco es saludable.
Acelerando y frenando constantemente, nuestras brújulas en ocasiones lejos de orientarnos nos alejan cada vez más del objetivo ansiado cuando lo hay, y cuando éste no existe la brújula actúa como un atenuante de nuestro sinsentido.
Este común y casi rutinario proceder es el causante de nuestros desvaríos, cuya aceleración o frenado depende en gran medida del grado de sabiduría que se desprende de nuestra experiencia, aunque si ésta es escasa el sentido común y la obviedad podrían considerarse claros oponentes al sinsentido mencionado, y por lo tanto claros factores de frenado del mismo y de nuestros desvaríos.
Hay que estar seguros de nosotros mismos y de los que nos rodean, hay que vivir en el sentido más amplio y extenso de la palabra siendo conscientes, constantes y consecuentes, evitando factores generadores de ansiedad, malestar o confusión, favoreciendo el aprendizaje hacia la alegría, la tranquilidad y la serenidad. Hay que sentir y emocionarse, escuchar cuando realmente existan motivos y apartarse de patrones herméticos que no permitan la flexibilidad y la creatividad pues la primera concede adaptación y la segunda es generadora de ilusión.
Todo no puede ser claro o diáfano sin embargo está en nuestras manos elegir el mejor rumbo, tampoco es tan costosa la puesta a punto de nuestras brújulas, y si así fuera nuestra vida lo vale, ¿no?.

sK


                                                    


                                                   


lunes, 19 de marzo de 2012

POLARIDADES: SOY QUIJOTE Y SOY SANCHO

Pueden despojarnos de nuestra mente a través del adoctrinamiento, sin embargo de nuestro cuerpo no podemos separarnos, al menos no de una manera tan agresiva. En ocasiones cuando nuestra mente nos es arrebatada la vida puede ser como arremeter contra molinos de viento, y aunque de “quijotes” está lleno el mundo y de fantasmas nuestras cabezas, debemos sopesar y asimilar que somos seres duales, y que por lo tanto esto implica que en nosotros también existen “sanchos” que en contrapartida a nuestros “quijotes”, servirán para equilibrar la balanza y llevarnos al área de descanso que supone estar en el centro. Esta es una forma de no transitar constantemente por los extremos de nuestras polaridades pues esto puede ser contraproducente para la mente y para el cuerpo.
Establecer una relación dialéctica entre nuestros polos podría servir para restablecer el equilibrio, y en ese proceso de integración y aceptación de esa dualidad podrá resultarnos más sencillo aceptarnos a nosotros mismos.
Aunque prefiramos pasar más ratos como “quijotes” o tal vez como “sanchos”, lo saludable sería posicionarnos siempre en el centro y ser “quijote” cuando corresponda y “sancho” cuando igualmente proceda.
Podemos ser fuertes y débiles, terrenales y espirituales, realistas y soñadores, sin embargo aunque algún rasgo predomine  en nosotros debemos aprender a no encasillarnos pues la vida nos ofrece un abanico de circunstancias considerable y apto para dar rienda suelta a nuestras polaridades, eso sí, tratando siempre de volver a nuestro centro, pues es desde ese punto neutral desde el cual llega el discernimiento para identificar y elegir en consecuencia.

sK


                                         



                                         


                                                                     


                                               

jueves, 15 de marzo de 2012

TENGO,TENGO, TENGO...

Tengo una bonita y deslumbrante escafandra que todos los días me permito lucir; con ella voy trayendo todo aquello que no quiero atraer y también voy llevando lo que no quiero conllevar.
Tengo un legendario catalejo que suelo utilizar casi sin querer, con él puedo visualizar lo que quiero o lo que me apetece, sólo tengo que saber cómo mirar.
Tengo una personalidad muy compleja pues soy una “persona”, la importancia de este nombre común que deriva del griego es su significado, y éste es "máscara", las implicaciones que esto acarrea me hacen más compleja todavía.
Tenemos grandes capacidades para fingir, ocultar y manipular, sabemos hasta dónde nos pueden llevar éstas, en ocasiones hasta conocemos los motivos que nos predeterminan a usar las mismas, sabemos que además hacen aún más complicadas nuestras relaciones con los demás y con nuestro entorno. Tenemos la certeza de que incluso nos engañamos a nosotros mismos con esos mecanismos y con nuestro propio auto-engaño sólo estamos contribuyendo a alejarnos cada vez más de nuestro verdadero sentir… ¿Quién quiere esto?, ¿qué tenemos realmente?, ¿esto es sólo por el afán de tener?...Pues también tenemos la capacidad de ser auténticos, la de ser honestos con nosotros mismos  y con el prójimo, tenemos la capacidad de ser coherentes y mostrar coherencia entre lo que hacemos y lo que sentimos o lo que pensamos.
Sólo hay que dejar que fluya nuestro ser y en ese fluir podremos ser conscientes de una tenencia más verdadera…Entonces sí, entonces y con razón podremos decir: “Tengo, tengo, tengo”.

sK


                                                  




                                               

lunes, 12 de marzo de 2012

A PESAR DE LOS PESARES

A pesar de que cada amanecer surjamos tras tentar a nuestra muerte dormidos y por ello con la guardia baja.
A pesar de que en ocasiones nuestras fuerzas flaqueen hasta extremos inconcebibles para nosotros, para los que nos rodean incluso para los que nos quieren.
A pesar de que nos cueste encontrar sentido a nuestras vidas y así es como se nos escapan nuestras cortas existencias y no derramamos lágrimas por ello a diario al contrario, a pesar de ello somos capaces de reír y reírnos de nuestro sinsentido.
A pesar de que somos capaces de compartirlo todo con personas que no amamos o que no nos aman, que incluso pueden ser crueles o cuanto menos nefastas o las menos apropiadas para compartir vivencias, a pesar de creer en lo que sentimos aunque pueda sólo ser un espejismo y por ello soñar con algo más bello o mejor, a pesar de que con eso no consigamos despertar del letargo, ni logremos interpretar este complejo código de signos, a pesar de los pesares merecemos un descanso, merecemos confianza y muchos afectos, merecemos una oportunidad y después otra más, pues a pesar de que en muchas ocasiones somos los únicos y los últimos responsables de todo lo que pasa o nos ocurre, a pesar de ello nuestra condición es un estigma que más que llevar se arrastra, y arrastras es como vamos haciendo el camino, que no sólo el camino se hace al andar, pues es a base de arrastrar pesares como el hombre se confirma y reafirma en su humanidad.

sK



                                                  

                                              

domingo, 4 de marzo de 2012

LO QUE QUIERO, LO QUE NECESITO

Querer y necesitar dos patrones mentales que se podrían traducir en formas alegóricas en cuánto a que pueden favorecer expresiones ambiguas de nuestro interior más profundo.
Tal vez no resulte tan sencillo pues nuestras capacidades para el discernimiento no están siempre a pleno rendimiento y esto no es más que una característica humana inherente a nuestro raciocinio y tal vez a nuestra condición de mortales, en resumidas cuentas a nuestra imperfección.
Y no es éste un intento de búsqueda de la perfección, pues no creo que se pueda aprender mucho de ella, sin embargo pienso que diferenciar lo que queremos de lo que necesitamos nos podría solucionar un número considerable de problemas, creo que hasta podría implicar un nuevo enfoque vital, una nueva vida más plena y más llena, más pensada para uno mismo.
En cualquier caso que nadie se lleve a engaño pues conseguir tal logro no es sencillo. Para empezar debemos conocernos a nosotros mismos muy bien, tan bien que nuestra condición de humanos no sea vivida como un obstáculo sino como un gran apoyo. De otra parte tenemos que vivir nuestras experiencias desde la consciencia. Todo: el dolor y las tristezas, la felicidad y las alegrías, los contactos y los retiros, todo siendo conscientes, de lo contrario no llegará el aprendizaje y con él nuestro crecimiento.
Para finalizar debemos ser responsables de nuestros actos y vivir nuestra vida desde nuestra responsabilidad.
Por lo tanto y de todo esto se desprende que conociéndonos, siendo conscientes y responsables en nuestras vidas parece más fácil que pueda llegar el discernimiento entre querer y necesitar. ¿Cuánto nos puede perjudicar creer que necesitamos algo o a alguien?,¿cuánto creer que lo queremos?...¿Y cuánto actuar en consecuencia engañados por esas falsas creencias?...
Vivimos en un estado de inconsciencia tal que no podemos hacer un balance real y objetivo de los daños y perjuicios que nos ocasionamos a nosotros mismos, y éstos, se traducen en una sucesión infinita de órdenes cerebrales equivocadas...No sabemos lo que queremos, no sabemos lo que necesitamos, ignoramos la diferencia entre ambos términos y no podemos imaginar el alcance de este error y sus consecuencias, así pues tratemos de imaginarlo para empezar a tomar conciencia.

sK