lunes, 2 de septiembre de 2013

SEPTIEMBRE Y LA RUTINA

Van pasando los días sin casi darnos cuenta, y resulta que cuando somos conscientes del paso del tiempo acuden a nuestras mentes recuerdos que nuestros hemisferios cerebrales se encargan de guardar celosamente en lo más profundo de sus simas. Estos recuerdos no suelen emerger por miedo al vértigo que ocasiona la velocidad con la que se  pasan nuestras vidas, y esto no es más que un mecanismo de autorregulación, pues a fin de cuentas el pasado es historia y poco más podemos hacer al respecto…Bastante tenemos ya cuando sin pedir permiso, determinados recuerdos se instalan en nuestras mentes provocando con suerte, un sentimiento de impotencia y con desgracia una tristeza nostálgica de muy difícil consuelo y con la que resulta bastante complicado convivir.
Creo que en este transcurrir pasamos inconscientes la mayor parte del tiempo, ya que nuestros actos o acciones, en su mayoría, no son más que programaciones que nuestras rutinas establecen en su monótono y estandarizado proceder, y creo además, que este proceso de estandarización no nos permite llegar ni alcanzar los recovecos de nuestra esencia, tal vez identidad…¡ Pero es que  en el camino perdemos tantas cosas, perdemos a tanta gente!...No se pueden sacar constantemente fuerzas de flaquezas, ni podemos poner siempre buena cara al mal tiempo, no podemos creer eternamente que palos a gusto no duelen, porque duelen…Duelen muchas cosas, y tienen que doler, de lo contrario nunca aprenderíamos ya que inevitable y trágicamente nuestra especie aprende más y mejor de las penas y de las tristezas que de las alegrías y la felicidad efímera de la que es dueña.
Será la rutina la que me ha traído hasta aquí, será mi reflexión una alternativa a la rutina, será que la rutina no es tan mala como la pintan, pero en cualquier caso pienso que deberíamos valorarla más , pues su existencia tiene más sentido del que creemos, tal vez incluso el sentido de nuestra existencia tiene mucho que ver con nuestras rutinas…Tal vez no…Sin embargo creo que podemos sacarle más partido y no quedarnos sólo con la dura monotonía que sin lugar a dudas implica.

sK  


                                                  



                                                  



                                                             



                                                                           

11 comentarios:

  1. Curiosa civilización la china que, según se cuenta, maldice diciendo "ojalá vivas tiempos interesantes"... Sin embargo dicen también que emplean la misma palabra para denotar crisis y oportunidad. Quizás haga falta aprender de lo negativo hasta que uno es capaz de aprender de lo positivo, no estoy muy seguro, pero la verdad es que es afortunado el que aprende, dicen que quien no aprende de su error, lo repite. Personalmente no tengo nada en contra de la rutina siempre y cuando siga creciendo en ella. El estancamiento sí me resulta un problema serio, por ejemplo...
    ¡Un abrazo! ^_^

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  2. Con el paso del tiempo creo que nos vamos cargado, normalmente poco a poco, en nuestra particular "mochila" multitud de recuerdos, responsabilidades y algún que otro sentimiento de culpa, entre otras cargas.
    También creo que lo mejor sería ir soltando (también poco a poco) tan pesada carga que hemos acumulado, así dejaríamos espacio para nuevos recuerdos, responsabilidades y cero o nada de culpa, porque este último sentimiento es una carga muy jodida, pesada y sin ningún valor... Es decir, soltar lo que no aporte nada bueno y meter en la mochila alguna que otra ilusión y esperanza.

    Y si, lamentablemente solemos aprender a través del sufrimiento, hasta que la nueva carga no nos resulte tan pesada... Entonces, todo será más liviano y fácil de transportar.

    Un abrazo, Sofya!!

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  3. Hay rutinas que no tienen que ser necesariamente malas, es cierto que implican una cierta monotonía pero serán mucho más llevaderas si ponemos al mal tiempo buena cara que si vamos enfurruñados y nostálgicos a cada paso que damos.

    A veces pienso que hay recuerdos que se convierten en rutina, vienen una y otra vez a ti y al final son una carga monótona que te lastran en el día a día.

    Abrazos.

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  4. En mi opinión, la rutina existe para todas las personas pero varia en cantidad y calidad de unas a otras.

    No hay razón para no estar contento con tu rutina pues cada uno se fabrica la suya. Y si realmente alguien no lo está, seguramente sea porque no esta dispuesto a arriesgar y hacer el esfuerzo necesario para cambiarla, lo cual nunca es fácil.

    Un abrazo Sofya!

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  5. Creo que la rutina es una de esas cosas que están bien mientras no se abuse de ellas. Es necesario salir de ella de vez en cuando, pero sin un poco de rutina y de control, el estrés emocional acabaría por superarnos.

    Un abrazo!

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  6. Esta entrada es devastadora para mí,que soy una persona que vive de nostalgias y que intenta huir de la rutina pero a la misma vez la adora,al menos ciertos tipos de rutinas. Me ha encantado tu reflexión, muy necesaria para este inicio de septiembre en el que, al menos yo,nos empeñamos en recordar tiempos mejores mientras hay que volver a la cruda realidad...
    Un abrazo grande y gracias por escribir esto.

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  7. Sin duda lo que da sentido a lo especial es la rutina, y sin ella el caos sería insufrible.
    Y los recuerdos... sí, yo también creo que duelen más que alivian, pero no podemos olvidarnos de ellos. Si no, ya no serían recuerdos.

    Un abrazo

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  8. Para mi la rutina siempre ha sido un modo de equilibrarme. No digo que desee vivir siempre en la rutina, pero cuando tiene un punto seguro al que regresar resulta más sencillo andar por la cuerda floja.

    Gracias por traernos septiembre.

    Cuídate.

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  9. La rutina genera confort en nuestros hemisferios, nos cejamos de ella pero sosiega al cerebro... procuro huir de ella, claro que en dosis moderadas.

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  10. ¡Hola Sofya!

    Gracias por pasarte por mi blog. El tema que comentas me parece muy interesante así que escribiré una entrada sobre ello para poder ofrecerte una respuesta clara y comprensiva de todas las posibilidades. Cuando la termine te avisaré.

    Con respecto a tu reflexión de este post, a mi no me desagrada la rutina, es más, la agradezco cuando he pasado tantos meses de vacaciones el cuerpo ya te pide orden. La rutina es buena cuando te gusta tu rutina. Y los recuerdos, la verdad hace tiempo que no le da a mi cabeza por recordar y ponerse nostálgica, y lo prefiero así. Total pa' qué.

    ¡¡Seguimos en contacto!!

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  11. Hola Sofya!!

    Un ejemplo que lo leí,..no se donde. Como ilustración el matrimonio. Comienza con el enamoramiento, la pasión y la idealización del amor eterno, lo que nos lleva a vivir juntos. Pero, con el paso del tiempo ese amor intenso cede paso a la "rutina" y a la reproducción de un mismo tipo de relaciones con su natural desgaste. Es entonces cuando hay que aprender a dialogar, a tolerar, a renunciar y a cultivar la ternura sin la cual el amor se extenúa hasta convertirse en indiferencia. aquí es donde la persona puede ser feliz o infeliz. La "rutina" nos ha obligado a aprender a ser dialogantes, tolerantes, saber renunciar, tiernos...

    Besos!

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