martes, 22 de octubre de 2013

EN LA SALA DE ESPERA

Ignoraba en cuál de sus hemisferios se había instalado esa idea, lo que sí sabía era que la construcción era obsesiva y recurrente, de hecho rondaba sin descanso por su cabeza… Los motivos de esta insistencia tampoco le eran ajenos.

Ignoraba también si esa manera de funcionar era exclusiva de sus mecanismos cerebrales, pero la cuestión era que funcionaba así, repetida y rutinariamente…Su felicidad se trasladaba a determinados momentos o acontecimientos pero nunca permaneció perenne en ninguno de sus escenarios, era un culo de mal asiento y aunque él podía hacer, actuar o provocar momentos con ella, éstos en múltiples ocasiones, resultaban convertirse en errores que agudizaban su ingenio, incluso confundido como estaba por ella, que la muy ladina, le trasladaba constantemente a una sala de espera obtusa, de cuya única butaca, saltaba literalmente cada vez que la veía asomar por la puerta…Jugaba con él diariamente y él sin saber si era o no el único ser infeliz del Planeta Tierra.

Ignoraba si la alcanzaría o no, pues aunque ya había descubierto que se trataba de un bien efímero, no podía resistirse a sus encantos…La felicidad breve e intensa y por su brevedad, aniquiladora y por su intensidad extrema, indiscutiblemente deseada…

¿Quién no ha ocupado una butaca en su sala?, ¿quién no ha creído que su butaca era la única?


sK


                                                     




                                                  

6 comentarios:

  1. Ese hombre aún no es consciente de que si trata de buscarla en personas, momentos, experiencias... encontrarla, la encontrará y disfrutará con ella. Pero son solo estados mentales, los cuales son "fáciles" de conseguir... y claro!! ¿a quién no le gusta lo fácil y cómodo?.

    Lo difícil es aceptarse o aguantarse a uno mismo. Si así lo hiciéramos, no haría falta buscarla, porque la felicidad o bienestar vendría a nosotros por periodos bastante más prolongados.

    Muy buena reflexión Sofya!! Un abrazo.

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  2. Me declaro culpable señoría...

    Aunque cada vez más a menudo entro sin llamar en lugar de quedarme sentado en la salita. Ya pierdo los modales con ella. Y tampoco parece preocuparle mucho, siempre anda sonriendo.

    Y tras estas divagaciones...

    ¡Un abrazo!

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  3. la felicidad está en su misma búsqueda (creo).

    Bonita reflexión.

    Saludos!

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  4. Ese hombre somos todos! Me mantuviste pegada a la butaca leyendo rápido las líneas intrigada! Después releí varias veces, me encantó. Viajaré con esta reflexión unos días, tengo que macerarla. Repito, me gustó. Un abrazo.

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  5. Adquirir la felicidad es uno de los grandes misterios de la vida, si no, todos seríamos inmensamente felices... Aun así, creo que has descrito muy bien en qué consiste su búsqueda.

    Un abrazo!

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  6. Tal vez la felicidad sea cambio constante, porque lo que se alcanza ya no llena, ¿verdad?

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