domingo, 22 de diciembre de 2013

¿MONTAMOS EL BELÉN?

Yo voy a pasarme por alto el típico post navideño, básicamente porque no me gusta la Navidad, porque no creo en el espíritu navideño y por supuesto porque tampoco creo que todo el mundo se merezca un regalo en estas fechas… ¿A santo de qué?...

Sin embargo me parece que el final del año y todo lo que hemos vivido, sin dejar de lado, lo que por vivir nos queda (tal vez mal vivir), merece como mínimo un recordatorio en nuestras mentes, no sé si asustadas, aletargadas, tal vez adiestradas y como no entretenidas con los “menesteres navideños”, que para eso están…

Siempre en estas fechas solemos hacernos propósitos para el nuevo año, siempre para mejorar aspectos de nuestras vidas, ¿no creéis que hay mucho por mejorar?, ¿no creéis que estamos dejando que nos quiten demasiadas cosas?...

Tal vez nuestra actitud pasiva y la repugnante desidia de la clase gobernante nos van a llevar a un punto de muy difícil retorno y aunque ya estamos cerca de ese punto y ellos siguen mintiendo y robando impunemente, la culpa no es más que nuestra, pues ellos, aunque no todos, están ahí porque los ciudadanos les han elegido en unas urnas…Sólo tenemos que decir NO, todos unidos, no hay derecha, no hay izquierda, no hay centro, sólo hay INJUSTICIAS PARA TODOS LOS CIUDADANOS QUE NO PERTENECEN A SU “CLASE” y cada día más y cada día más graves…

¿Montamos el belén?...

sK


                                               





                                                  



sábado, 14 de diciembre de 2013

LLORÓ ETERNAMENTE -Relato-

La peor de las miserias es la miseria moral, y en él esta miseria se podía oler. Concentrado en sí mismo, negado a la solidaridad, la reciprocidad, el respeto y la compasión o la empatía, lo que podría denominarse un idiota moral.

Incapaz para comprender su ira y por tanto incapacitado para hacerla desaparecer. Desesperado siempre y por ello tomando decisiones equivocadas constantemente. Abandonando sus metas antes de alcanzarlas provocando así un inevitable dolor en su interior. Sin nadie a quién amar ni esperanzas, necesitando algo que hacer y únicamente con su ladina malicia causando sufrimiento, haciendo llorar eternamente…Y me decía:

 - Las decisiones son apuestas, y la muerte está reñida con la razón. 
Yo le observaba intentando asimilar. Él continuaba hablando:

 - Con la muerte de mis padres murió mi pasado, con la de mi hijo mi futuro con la de mi esposa murió mi presente. 
En ese punto dejó de hablar, intercambiamos una mirada intemporal, yo sentí acelerado mi latido, claramente la sensación que describía me inquietó, no tenía pasado, tampoco futuro, ni tan siquiera un presente…A continuación muy lentamente se alejó, y entonces antes de perderlo de vista le pregunté: 

- ¿Qué siente un niño cuando por dentro está solo?
 Se dio la vuelta, me miró muy molesto, no me contestó…Sólo lloró…Y yo sé que lloró eternamente… 

Su despedida fue muy triste como los funerales de los niños. El enterrador me dijo que los entierros tan solitarios le hacían pensar muchas cosas…De las tres personas que fuimos a despedirle, una lo hizo para cerciorarse de que su cerramiento fuese perfecto, definitivo y eterno… Yo lo hice porque en el fondo sabía cuál era el origen de su hostilidad, yo le apreciaba… Y justo en el preciso instante en que procedieron a introducir la caja, pensé en el frío que debería hacer dentro del ataúd, en lo frío que debería estar el nicho, en la mañana tan fría que había amanecido para su despedida, en lo frío que es un funeral tan solitario y sobre todo en lo frías que deberían estar sus lágrimas, tal vez congeladas para la eternidad. 

 sK


                                                                     


                                                                    


                                                                         

domingo, 8 de diciembre de 2013

LOS PASATIEMPOS

El trabajo, las amistades, las aficiones, las vacaciones, los amores, las reuniones, las obligaciones y el ocio o el tiempo libre, todo son pasatiempos.

Nacemos para crecer y después morir, y crecemos en función de cómo y cuáles son nuestros pasatiempos. Volvemos al discurso de la calidad y desde ese prisma cualitativo se me ocurren tantísimas cosas carentes de la misma…Dicen del aburrimiento que es una manera de morir, pero, ¿cómo catalogar el divertirse matando elefantes?, por ejemplo…No sé, tal vez el aburrimiento sea un pasatiempo de los menos nocivos, en su justa medida, supongo que como dicen los Orientales, hay que encontrar el camino medio, porque el discurso de la cantidad también tiene aquí su cabida y aunque la buena comida es todo un placer, es más sana una dieta equilibrada y variada, ¡pero claro está!, no es lo mismo tener hambre que tener apetito, y en muchos de nuestros pasatiempos existe un claro problema conceptual o de entendimiento por nuestra parte, tal vez incluso un claro problema emocional, pues está en nosotros saber y poder diferenciar los pasatiempos que ayudan a crecer, de los pasatiempos estériles que no contribuyen a nuestro crecimiento como personas, únicas, indivisibles y sobre todo humanas…

¡Total para morir, pues sí, así es, para morir!, para convertirnos en cenizas o ser comidos por los gusanos…Es para ello, para morir justo cuando sea nuestra hora y no antes…Y ese es el motivo de nuestras cadenas de pasatiempos, el no morir antes de lo previsto, el no estar muertos en vida, ocupando nuestras horas de la mejor de las maneras posibles, viviendo, pasando el tiempo del que cada uno disponemos que aunque es diferente en calidad y en cantidad para cada uno de nosotros, nos lleva a todos al mismo lugar, al mismo punto sin retorno en el que no pasará nada por no haber tiempo.


sK