jueves, 2 de enero de 2014

EL SER: UN LUJO POR REINVENTAR

Cuando uno se conoce a sí mismo sabe lo que quiere y lo que necesita, huye de las felicidades obligatorias y de las felicidades sintéticas, sabe del arrepentimiento por el tiempo perdido, le resultan patéticos los vicios inocentes y disfruta mientras ulula el viento porque con él ulula también su alma. Cuando uno se conoce a sí mismo juega en la oscuridad de la noche con sus ojos llenos de lágrimas enfocando y observando las luces que tililan en la oscuridad, y ese no es más que su propio enfoque de la realidad, por lo tanto, es mucho, es nada más y nada menos que su propia visión de la vida.

Cuando uno se conoce a sí mismo lo absurdo de la existencia puede resultar ser un reto circense pues la persona piensa que la apuesta más segura es ella misma, sus valores, sus principios, su propia filosofía de vida, y aunque triunfe el desamor y el desamor sea un abandono, siempre es peor abandonarse a uno mismo.

Más allá de la duda, de los destrozos familiares, de la hiel que hay en los corazones y de la entropía salvaje que se ha instalado en millones y millones de existencias, está el ser que aunque a veces en la inopia o en ocasiones en rigor mortis por los reveses de la vida, en continuo cambio ya que esos reveses no la frenan, pues resulta que la vida no es más que elegir a cada paso y es el ser el que debe hacer sus propias elecciones.

Todo tiene su enigma, y el ser también es un bello misterio por descubrir, tal vez un lujo por reinventar.

Cuando uno se conoce a sí mismo sabe quién es y también sabe qué y cómo siente su ser.


sK


                                                  





                                                        

6 comentarios:

  1. Neruda dijo: "Algún día en cualquier parte, en cualquier lugar indefectiblemente te encontrarás a ti mismo, y ésa, sólo ésa, puede ser la más feliz o la más amarga de tus horas."

    Yo, no sé si será la más feliz o la más amarga, pero sigo en la búsqueda, tal vez nunca me llegue a conocer del todo pero el camino hacia el autoconocimiento merece la pena. Hoy puedo decir que me conozco mejor que ayer. Ojalá todos los días pueda decir eso :-)

    Salud, abrazos y feliz 2014.

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  2. Huir de las felicidades "obligatorias" como dices y, especialmente de las "sintéticas" es buscar y disfrutar con lo verdadero, lo auténtico, lo sencillo es a lo que aspiro también. No sé si tanto como a conocerme a mi mismo, algo que, a lo mejor no nos alcanza con la completa existencia. Personalmente prefiero disfrutar, por encima de una búsqueda que, quizá, sea quimérica.
    quizá.
    Feliz año!

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  3. Te leo y envidio tu forma de pensar y de verlo todo tan claro. Me gustaría conocerme a mí misma tan bien, y ser capaz de sentir la seguridad que me transmite lo que describes en el primer párrafo. No sólo la seguridad sino la felicidad, pues creo que la felicidad sincera se puede empezar a obtener cuando uno sabe verdaderamente quién es y qué quiere.
    Si el ser es un lujo por reinventar, yo estoy en plena reinvención, y créeme que leer estas cosas ayuda a reflexionar, y mucho. Gracias por escribirlas Sofya, un abrazo grande.

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  4. Uno es su propio compañero de viaje, el misterio del mundo es una elección de secretos susurrados ante un espejo que nunca llegó a ser. Y además las sonrisas no pesan.
    ¡Un abrazo! ^_^

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  5. ¡Y qué complicado es conocerse a uno mismo! A veces uno piensa que sabe lo que es mejor para sí y está completamente equivocado, o sólo busca la satisfacción inmediata, o se empeña en ser infeliz.
    Lo que dices es ciertamente difícil, aunque conseguirlo debe dar mucha satisfacción y paz.

    Un abrazo

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  6. ¿ Crees que podemos llegar a conocernos a nosotros mismos al 100%? Yo creo que no, pero porque pienso que estamos en continuo cambio.
    Aún así, cuando te "conoces" o al menos vas descubriendo quién eres, puede ser maravilloso o fatídico (y de esto hay una famosa cita pero no la recuerdo).
    En fin, lo mejor es conocer a otros tomando café, y de vez en cuando conoces alguien interesante como aquí la escritora Sofya Keer. :-)

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