jueves, 13 de febrero de 2014

LAS RESPUESTAS

Todos tenemos días y días; los hay claros y los hay oscuros, espesos y también fluidos, los hay fríos y los hay cálidos y dentro de todos ellos siempre hay aspectos o elementos que se añaden a nuestra existencia y que debemos añadir a nuestro aprendizaje. Éstos aspectos nos vienen en forma de problemas, inconvenientes, dudas, realidades o sueños que a veces surgen por cuenta ajena y otras por cuenta propia, pero que para nuestro bien o para nuestro mal no siempre sabemos darles una salida, ni siempre tenemos para ellos una solución o una respuesta, y entonces, nos apresuramos en almacenarlos en nuestra mochila, cargándola a la espera de que el tiempo nos ayude a discernir.

Y es cierto que el tiempo ayuda a cicatrizar y a poner las cosas y a las personas en su sitio, sin embargo, también hay días en los que sin esperarlo nos sorprende y entonces cuando decides tomar un café a solas, en una terraza frente al puerto, con veinte grados y bajo un ansiado sol de Febrero, sin esperarlo, acuden a ti las respuestas, las deseadas respuestas que no llegaban porque tu mente estaba saturada y tu corazón anestesiado, y entonces, él empieza a transmitirte todo lo que necesitas para continuar el camino, y lo que te dice, es lo que tu mismo te dices, es tu sabiduría la que habla, es tu propio discernimiento, son tus prioridades…Y es cuando sabes que no vas a esperar siempre, porque de hecho ya te estás cansando de esperar y eso es bueno para ti y por ello es lo que debe de ser; y es cuando ves claro que si no saben que te quieren ¿de qué te sirve a ti ese amor?; y es cuando puedes comenzar a no aceptar las vacilaciones afectivas porque o están o no están contigo en lo esencial y las dudas no pueden ser negociables para ti; y es cuando comienzas a entender que un amor normal no tiene indecisiones ni titubeos y que o te aman como mereces o prefieres que no te quieran…

Y entonces, las tienes todas ahí, juntas, todas tus respuestas, en ese instante presente y como tal se te ofrecerán, como un regalo, justo cuando menos lo esperes y más lo necesites…

No desesperes, sólo espero que mi respuesta en forma de entrada, tal y como me pides, te sirva de algo…Mucha suerte y recuerda, sólo tienes que vivir, pasar y apurar los días, los claros y los oscuros, los espesos y los fluidos, los fríos y los cálidos y en el regalo de tu presente llegarán las respuestas, no lo dudes y no desesperes.

Muchas gracias por leerme y por lo que me dices en tu correo, seguro que lo que mis lectores y lectoras comenten te aportará mucho, tienen todos ellos sus cabezas muy bien amuebladas.


sK


                                                                 

8 comentarios:

  1. Está clarísimo que hay mucha sabiduría contenida en tu entrada, Sofya. Creo que todo lo que le dices al receptor/a oculto/a es de gran valor. Porque la respuesta siempre está en nosotros mismos; basta con parar, darse un respiro y saber escucharla. El corazón no suele engañar y lo que se hace con el corazón, o desde él, rara vez fracasa.
    Un beso y mis mejores deseos para esa persona.

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  2. Cuando nos obceamos tratando de buscar soluciones y de dar respuesta a todo lo que nos pasa de golpe lo más probable es que nos embotellemos y acabemos en un bucle, yo lo comparo a tratar de pasar muchas personas a la vez por una puerta pequeña: tapón seguro.

    El tiempo da calma y por tanto se ordenan las cosas de otra forma, cuando los pensamientos pueden ir pasando poco a poco por la puerta es más fácil que lleguen las respuestas.

    Salud y abrazos.

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  3. Perfecto Sofya!! Poco o nada más que añadir a tu genial entrada. Solo decir a quién te hizo la consulta que lea con calma tu texto, haciendo las pausas pertinentes para interiorizarlo.
    y es que las respuestas (o entendimiento) aparecen cuando nos dejamos de hacer preguntas.
    Abrazos!!

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  4. Bueno, ya que te tengo la cabeza bien amueblada... voy a correr unos tresillos hacia allá, esta silla la muevo por aquí... y la estantería esa casi que la dejo donde está, aunque lo que hay en ella igual lo quito luego ;)

    Y ahora solo diré que me siento más el receptor de tu post que alguien que pueda añadir nada más. Me ha gustado mucho leerte porque me has recordado cosas que están ahí pero como tú dices a veces se nos satura todo y no lo vemos.

    Las salas de espera no son un lugar para quedarse a vivir. Sirven para esperar un ratito, Pero nada más.

    Vaya, al final sí que añadí algo :)

    hora voy a ver que hago con la estantería esa de ahí... :)

    Un abrazo Sofya

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  5. es que hacerse planteos y buscar soluciones es propio de una naturaleza temperamental y activa amiga Sofya.... ¡muy bueno!

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  6. Yo puedo comprender al autor/a del correo, porque aunque quizá no por los mismos motivos me encuentro en una situación parecida de agobio, sin encontrar respuestas, sin saber a veces si quiera decirme las preguntas. Lo único que puedo agregar a todo lo que tú sabiamente has dicho, es lo que el arriba presente Oski me dijo: tiempo, hay que darse tiempo y dejar que las cosas fluyan sin meternos prisa ni más estrés del que ya tenemos. Eso dicen los que saben, habrá que haceros caso :)
    Gran reflexión Sofya, seguro que quién te lo pidió te lo agradece muchísimo. Abrazos!

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  7. Qué cierto eso que dices, que a veces no vemos claras las certezas, y de repente, aún sin saber lo que quieres, sabes lo que ya no quieres.
    En medio de tanta incertidumbre se agradece un no tan contundente. Que de seguro vendría mejor un sí incontestable, pero...

    Un abrazo y mucho ánimo de una cabeza sin muebles (buff, es que eran del Ikea y no los supe montar)

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  8. La calma y, probablemente, la paciencia son grandes aliados para encontrar soluciones o para aceptar y reconocer lo que somos y podemos disfrutar. Otro tema es encontrarla, reconocerla y no huir de ella.

    Preciosa entrada.

    Saludos!

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