domingo, 11 de mayo de 2014

LA BIOGRAFÍA DE AGNES YUSTE -Relato-

Nació en el seno de una familia normal, patológicamente corriente y moliente.Lógicamente esto siempre se tradujo en dificultades de muy diversa índole, sociales, psicológicas, económicas y culturales en general, y más en concreto, se tradujo en una serie de obstáculos en su proceso de socialización, que lejos de contribuir a su crecimiento como persona  lo que hizo de ella básicamente fue aumentar su edad, se estatura y su peso.
El juguete favorito de Agnes era un mono de peluche, mejor dicho una mona, porque desde que se la regalaron lucía en su cabeza un pequeño lazo, claramente era un diferenciador del sexo del animalillo. La madre de Agnes tenía fijación con el peluche, y no había día que a gritos no se escuchara por la casa esto: “¿Pero es que este mono tiene vida propia?, ¿porqué siempre aparece por dónde yo estoy limpiando?”…
El juego preferido de Agnes era el escondite, le encantaba jugar y lo hacía sola, y además muy bien, nunca la encontraba nadie, pero es que en el fondo nadie la buscaba porque no la echaban de menos, ni sus padres, ni sus hermanos.
La película que más le gustaba a Agnes era E.T. el Extraterrestre, se sentía muy identificada con ese ser porque en su casa siempre le decían: “Agnes, ¿tú de qué platillo te has caído hija?”.
Agnes tenía amigos en su barrio, eran como ella, tal vez  de su mismo platillo volante;Sin embargo su mejor amigo era uno que sólo veía ella, y que se llamaba Cosme…Con el tiempo una amiga de la familia que al parecer tenía poderes sobrenaturales,una tarde tomando un café vio al tal Cosme paseando por el salón, y después vio a Agnes cogida de su mano entrando en el dormitorio. Cuando se lo dijo a la madre de Agnes, ésta pensó que su amiga necesitaba una camisa de fuerza con mucha urgencia. Así es que Agnes continuó su gran y profunda amistad con el tal Cosme.
Agnes no tenía miedo a casi nada, Cosme la ayudó mucho en este sentido pues pensaba como ella, y además se lo decía:”Tú, cuando venga tu padre esta noche borracho hazte la dormida, eso funciona” y en ocasiones también le decía:”¡Vaya padre tienes, es un fantasma!”…Esto hacía reír a ambos hasta quedarse sin respiración.
La mayor sorpresa que se llevó Agnes fue cuando su abuela le regaló una cama para su monita y su mayor descubrimiento fue, cuando un día que estaba en la calle jugando con sus amigos del platillo volante, éstos le dijeron que querían ver a la mona dentro de su cama, entonces Agnes muy ilusionada fue a su casa, entró pues la puerta estaba abierta y vio a su madre sobre la encimera de la cocina sin ropa interior y a Juan, el vecino de enfrente, con su cabeza entre las piernas de ella. Agnes sigilosa cogió a la monita dentro de su cama y gracias a Cosme salió más animada, pues éste le dijo:”No creas que por ser adultos lo hacen todo bien, ni tan siquiera mejor que nosotros en muchas ocasiones, así que sal a la calle, pásalo bien y sobre todo piensa que tú no has visto nada”. Cosme al parecer llevaba mucho tiempo presenciando la escena.
La mayor travesura de Agnes fue cuando un día, ya siendo una adolescente, se levantó a las cuatro de la mañana, fue a la habitación de sus padres y chillando dijo: “¡Que se cae la casa abajo!”. El castigo duró un mes, y lo pasó sin poder salir con sus amigos, claro está con los del platillo.
El mayor pecado de Agnes lo cometió a los dieciocho años, cuando para soportar su sentimiento de soledad extrema decidió practicar sexo con el cura de la iglesia del barrio, además era un amigo de la familia que muchos domingos comía con ellos, el cura tenía veintiocho años y a ella le hacía perder la cabeza y desconectar de su pena con cada orgasmo, así es que el pecado duró un largo periodo de tiempo.
De lo que más se arrepintió Agnes en su vida fue de no haber saltado aquel fantástico puente aquel veinticinco de Julio, en las únicas vacaciones familiares que pudieron permitirse cuando ella tenía diecinueve años. Fueron las peores vacaciones de su vida. Fue Cosme quién le dijo:”¡Porque tú, que salten ellos!”.Al mes siguiente hizo una excursión con la pandilla del platillo y entonces se desquitó haciendo puenting, simplemente para saber qué sensación era la que se había perdido, porque la de estar muerta ya le era familiar, sin embargo la del salto al abismo fue algo sublime para ella y muy novedoso. 
La mayor victoria de Agnes fue aprobar la educación básica, y lo más importante que consiguió en su vida fue hacerse escuchar por sus padres, cercanos los treinta cuando un día enfadada con ellos les dijo todo lo que había callado a lo largo de su existencia.
El mayor secreto de Agnes era que intercambiaba sexo por dinero, pero desde la elegancia, nadie excepto Cosme lo sabía, nadie absolutamente nadie.
Su oración preferida siempre fue: “¡Virgencita que me quede como estoy!” y la decía sobre todo durante el tiempo que se lo estuvo montando con el cura, pues para ella no hubo otro hombre igual en la cama.
El vicio preferido de Agnes siempre fue un cigarrillo después del sexo, pero sólo cuando el coito lo merecía, así es que se hinchó a fumar durante su idilio con el padre Tobías y fumó muy poco durante el resto de su vida ejerciendo la prostitución.
El dicho de su infancia fue sin lugar a dudas: “A cada cerdo le llega su San Martín”, y es que su madre siempre lo pronunciaba, a todas horas y dirigiéndose a cualquiera.
Lo que más le dolió a Agnes en toda su vida fue la muerte de su abuela, era la que más se preocupaba por ella y con su muerte su soledad ya fue perpetua, este fue el momento más difícil de toda su existencia, menos mal que el pequeño Cosme seguía con ella, aunque ella ya era una mujer, el niño siempre la acompañó en los buenos y en los malos momentos:”Yo seré como tu marido, para lo bueno y para lo malo”. Eso fue lo que le dijo la primera vez que se le apareció, y así fue hasta el final.
A Agnes quién más la amó fue Cosme, porque su abuela la quiso, pero para ella hablar de amor era hablar del niño Cosme. Y sin lugar a dudas las dos personas que más daño y dolor le causaron fueron sus padres. Ella siempre quiso más a su abuela y   a Cosme, al resto no les deseaba ningún mal pero tampoco tuvo claro nunca si les quería, o qué era lo que sentía hacía ellos.
El ser más sabio que Agnes conoció fue un sin techo con el que todas las tardes charlaba amistosamente en un banco de un parque cercano, él fue quién le dijo que si algún día quería ser alguien que fuera ella misma. Por contrapartida el ser más desgraciado que conoció fue su hermano Saúl, el mayor, que era toxicómano y a los veintiuno falleció por una sobredosis.
El hombre que Agnes más deseó en su vida fue el médico de su hermano fallecido, siempre le acompañaba a la consulta para hablar con él e imaginárselo entre sus sábanas, después siempre se imaginaba fumándose el cigarrillo.
El momento más despierto de su vida fue sin duda cuando decidió no formar una familia ni tener una relación estable con ningún hombre, pues su experiencia le había desaconsejado la estabilidad con el sexo masculino, por obvias incompatibilidades, al parecer.
El deseo más secreto de Agnes era vivir a miles de kilómetros de su familia y no saber nada de ellos, pero por extraños motivos nunca tuvo valor para hacerlo. Su sueño enterrado sin duda siempre fue ver crecer a Cosme.
La locura no realizada de Agnes fue ponerse un número en la espalda y echar a correr sin parar durante años, en lo que podría haber sido la maratón de su vida.
  
Agnes aprendió a ser excelente en la cama y fue muy torpe en las relaciones y en el manejo de sus emociones. Ella nunca perdonó a sus padres el hecho de que no ejercieran una paternidad y una maternidad en condiciones.
Agnes tenía muchos asuntos inconclusos de su pasado, tantos que su presente estaba saturado con tantas informaciones  que al final éstas se traducían en pena y en mucho dolor, ambos casi históricos.
Cuando le pregunté que si le quedasen dos días de vida qué asuntos pendientes le gustaría resolver Agnes me contestó: “No creo que eso tampoco me hiciera feliz, sólo puedo decirte algo, los niños viven en un continuo trance hipnótico, si tú le dices al pequeño constantemente que no sabrá ganarse la vida nunca, créeme, eso es lo que ocurrirá”…Y lloró…

No hay nadie en la sala, todos se han ido a dormir,¡total ya no se puede hacer nada!, sólo está Cosme y la mira sonriendo. Mañana vendrán para el funeral.

Agnes tenía una enfermedad congénita que a los cuarenta paró su latido por una aneurisma cerebral.

sK


                                                 


20 comentarios:

  1. "Cuando le pregunté que si le quedasen dos días de vida qué asuntos pendientes le gustaría resolver Agnes me contestó: “No creo que eso tampoco me hiciera feliz, sólo puedo decirte algo, los niños viven en un continuo trance hipnótico, si tú le dices al pequeño constantemente que no sabrá ganarse la vida nunca, créeme, eso es lo que ocurrirá”…Y lloró…"

    Todavía me estoy recuperando del torrente de imágenes que has provocado, lo volveré a leer en otra ocasión para asimilarlas, sólo puedo decirte que me ha encantado.

    Un abrazo!

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  2. es como dice el comentario anterior... un torrente de imágenes lo que has provocado.
    Menudo primer pecado de Agnes... con el cura? jajaja muy bueno.

    saludos
    carlos

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    1. Y en el fondo, ¿quién pecó más Agnes o el cura?....

      Gracias por tu visita Carlos A.

      Saludos :)

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  3. azarosa vida, la has condensado muy bien, pinceladas rápidas, pero certeras, eres buena! me ha gustado la idea del puenting como sensación alternativa al suicidio. me quedo con la sensación de que agnes hubiera merecido un poco, aunque sea, de amor sincero, de cariño, de la familia, de los amigos, del mundo entero.

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    1. Hay existencias vacías y hay vidas carentes de los mínimos, la de Agnes era una de esas.

      Gracias raúl, muchas gracias!
      Un beso.

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  4. La madre que te parió Sofya...me has dejado con un nudo en el estómago.

    Ahora sólo puedo pensar cuántas historias son como la de Agnes y cuántas heridas mal cerradas se arrastran desde la infancia. Hay demasiada falsedad y demasiado engaño en cada esquina. Hay seres que no son de este mundo ni están hechos para soportarlo.

    Abrazos.

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    1. Agnes y sus amigos del barrio se habían caído de un platillo volante procedente de un mundo en el que habitaban los desencuentros y el desamor....Yo sé de que platillo me he caído....Y tú Oski, ¿sabes de cuál te caíste tú?...Ja ja ja ja....

      Muchas gracias por leerme y aportar en profundidad.

      Abrazos! ;)

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  5. Me llamaron la atención dos frases, muy buenas:

    "...una familia normal, patológicamente corriente y moliente..." (así es este mundo, para ser normal es condición inexcusable sumirse en alguna patología, y si es grave, mucho mejor)

    "...le dijo que si algún día quería ser alguien que fuera ella misma" (no hay otra, y ya pueden cantar misa alrededor)

    Agnes tuvo una vida intensa, a pesar de todo, a pesar de que no pudo quitarse de encima esa depresión difusa pero constante, seguramente heredada del medio donde que vivió.

    Un abrazo grande Sofya.

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    1. Un abrazo grande Ximo!

      Gracias por leer este testamento....Ja ja ja ja....

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  6. Una conmovedora y triste bien contada historia que me ha llegado hondo Sofya. Especialmente porque no dista mucho de algunas realidades que he llegado a conocer. ¡Un saludo afectuoso!!!!!

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    1. Me alegra que te haya gustado LAO.

      Gracias, un saludo afectuoso!!

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  7. y es que la infancia lo marca todo y puede crear personas tan perdidas como Agnes... descanse en paz... me pregunto que sería del imaginado Cosme...

    besitos señorita Sofya

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    1. Supongo que será de él lo que el lector quiera o necesite imaginar....

      Besitos Señorita Uve!

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  8. Como te dicen por arriba, has creado demasiadas imágenes para asimilar, has plasmado una historia que seguramente se repite en un porcentaje demasiado alto para lo que esperaríamos, me has hecho sentir muchísima empatía desde una narración que casi es una enumeración y que por ser en cierto modo distante, transmite aún más tristeza y soledad. Me gustaría, por soñar un final feliz, que el cura hubiese colgado el hábito y se hubieran ido juntos a correr esa maratón, ya que no tuvo fuerzas para correrla sola :(
    Abrazos, y sonrisas, Sofya.

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    1. Siempre puedes soñar con un final feliz, eso siempre se puede hacer Patricia...Soñar...
      La verdad es que la historia es larga, si que lo es, son imágenes de una biografía, pinceladas.
      Muchas gracias por leerla, como le digo a Ximo, es como un testamento!...Gracias.

      Abrazos y sonrisas :)

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  9. No puedo decir mucho. Es una historia brutal, conmovedora, escrita impecable y deliciosamente.

    Eres una artista.

    Cuídate.

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    1. Muchas gracias por tus palabras Luis, son todo un lujo viniendo de un artista como tú.

      Cuídate.

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  10. Brutal, que buen rollito para empezar el dia, Argghh!! la infancia, los sueños rotos, la soledad, la no adaptación a la sociedad impuesta y moralmente correcta... muchas cosas se tocan en el relato, exquisito, pero como no, mal cuerpo para ir a trabajar!

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    1. Qué sensible eres Víctor... La vida es cruel :)

      Abrazo!

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