jueves, 1 de mayo de 2014

PERFECT DAY -Relato-

El coche dio tres vueltas de campana y cayó volcado justo en el barranco más profundo y abrupto de la zona…Ella quedó inmóvil, bocabajo, sus ojos de color  miel cerrados mientras un hilillo de sangre caía por uno de sus orificios nasales…Se seguía oyendo la música, la que ella siempre llevaba puesta en el coche, Lou Reed y en ese preciso instante además, sonaba su Perfect day…Muy acorde para el escenario en el que la mujer de negro con guantes de encaje, hacía su acto de presencia para contribuir y acompañarla a ella hacia su ausencia física definitiva…¡Ella que todavía no había tenido tiempo para asimilar su no existencia, ni  la parada de su latido, ni el no ser, ni el no estar, ni tan siquiera el no parecer!...

Lou Reed desde el lado oscuro seguía acompañándola, tratando de convencerla de que era un día perfecto para ¿tal vez desaparecer definitivamente?, a ella le complacía mucho escucharlo, era su cantante preferido, sin embargo, así inmóvil como estaba, le costaba mucho asimilar lo que le estaba ocurriendo, además de repente, otro hilillo de sangre comenzó a caer por una de sus orejas.

La mujer de negro la miró, tocó una de sus mejillas con una de sus manos, sin quitarse los guantes, pues no quería asustarla con la temperatura tan extremadamente gélida de éstas, y la acarició suavemente para tratar de reconfortarla…Su belleza jovial casi párvula, la hizo estremecer y entonces mirando hacia el equipo de música dijo:

-      ¡Vale Lou, tú tenías setenta y uno!, ella es tan joven, una conductora novel que desde que sacó su carnet de conducir, hace muy poco tiempo, todos los viernes pasaba por esta carretera para ir al pueblo de su abuela, allá en las montañas y así pasar el fin de semana juntas… ¡Y fíjate viejo rockero, tú incluso después de muerto todavía sigues cantando, pero a ella le quedaba mucho por hacer en vida!

Era difícil que llegara alguien para socorrerla, pues la zona era de muy complicado acceso y la carretera principal desde donde ella había caído, quedó muy arriba, ya que el coche se situaba justo en el fondo del barranco. Así es que pintaba realmente mal un posible auxilio, aunque la mujer de negro se resistía a que Samuel, el vecino del bloque de enfrente de Blanca, no pudiera ver nunca más a la joven de la que creía estar enamorado…Porque le encantaba verla salir todos los días con su coche, con la ventanilla bajada, con su larga melena castaña agitándose por el aire fresco de la mañana y la propia marcha del coche, con esas grandes gafas de sol tan favorecedoras y con Lou Reed sonando y escuchándose por toda la tranquila y pequeña calle en la que ambos vivían. Samuel se fijó en ella porque oyó a Lou Reed un día desde su habitación, se asomó a la ventana rápidamente y descubrió en la calle a Blanca dentro de su coche. Lou Reed era también su cantante favorito.

¡Sí!, la mujer de negro se resistía a pasar por alto una oportunidad más para que el chico pudiera decirle a ella lo que sentía, o creía sentir…Tan jóvenes como eran, con tanta vida por delante…Y el viejo rockero insistía en que era un día perfecto, ¡pero no lo era!, porque  no había nada perfecto nunca, ni en la vida ni en la muerte…

Un reguero de gasolina comenzó a salir a gran velocidad, era el aviso, la mujer de negro supo que ya no podría resistirse más, cogió su largo vestido de época, se lo subió un poco y caminó para apartarse del vehículo…Entristeció y dejó a Blanca en compañía de su música predilecta y de Lou Reed que continuaba insistente, y así, sobrevino una explosión brutal que hizo saltar el coche por los aires y llenó en breve espacio de tiempo toda el área de un fuego y un humo negro muy espesos…Ya no podía resistirse a la ausencia de Blanca, ya era irrevocable…Ahora sólo se oía el chisporroteo de las llamas, con una olor extraña que era su propio aroma, el de la muerte, pero que hoy le resultaba diferente e injusto, y no quería oler así, hoy no, hubiera preferido cualquier otro perfume, cualquier otro, pero no el suyo, tan característico y tan propio de las ausencias humanas…Lou Reed había dejado de insistir…El silencio era sepulcral…Samuel no volvería a verla nunca más y Blanca no sabría de la existencia de Samuel jamás…

Ahora sí, alguien oyó la tremenda explosión y en un breve espacio de tiempo llegaron todos, los bomberos, la policía y la ambulancia además de algunos  lugareños, todos salvando las dificultades del terreno.

La mujer de negro con guantes de encaje cogió una de sus manos, la sonrió y le dijo:

-      Es un día perfecto para que conozcas al pesado de Lou Reed, es un gran tipo.

Blanca la miró sonriente, pero su tristeza y su congoja no le permitieron pronunciar palabra, sabía lo que le había ocurrido y no quería que eso le hubiera sucedido a ella, un susto hubiera estado bien para recordarle que a veces pisaba con demasiado desenfreno el acelerador, pero un susto solamente…Blanca sonreía a la mujer de negro y lloraba…Un susto sólo hubiera estado bien.

sK


                                                



22 comentarios:

  1. Buen relato, pero que triste Sofya. Esa imagen de Lou extendiendo su mano hacia Blanca... Quizás por ser él le habrá gustado, pero era consciente de lo ocurrido y creo que hubiera preferido escucharle por radio que en persona, por lo menos tan temprano, siendo tan joven.
    Lou Reed, también nos dejo. Como me gusta y más la que tu dices, Perfect Day. Esperemos verle lo mas tarde posible. Allí tendrá la compañía de Blanca.

    Buen relato Sofya.

    Un beso!.

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    1. Pues sí arkaitz, la muerte es siempre triste, pero si es además es una muerte precoz pues la tristeza se multiplica hasta el infinito....
      Me encanta Lou Reed, aunque ya no esté, y sí, su Perfect Day me parece un tema fantástico.
      Gracias, un beso!

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  2. El problema es que a veces el susto dura lo que dura el vuelo y a continuación viene el mazazo.

    Me encanta cómo escribes, tus historias tienen mucho gancho. Imposible no ver a esa señora de negro con traje de época remangarse el vestido, imposible no ver a Blanca agonizando con Lou Reed de fondo...imposible no ver la explosión y la posterior llegada de emergencias mientras la muerte se aleja con Blanca de la mano.

    Joder, has pintado un cuadro en mi cabeza tan vívido que si supiera dibujar ahora mismo lo plasmaría.

    Un abrazo grande.

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    1. Gracias Oski, muchas gracias.

      Un abrazo enorme.

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  3. fue un día perfectamente nefasto, perfecto en su crueldad, alcanzó una funesta perfección, vamos. gran relato, amiga, me ha encantado.

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    1. Me gusta que te haya encantado raúl.
      Gracias, a mi me ha gustado ese juego tuyo con la palabra "perfección" y sus derivados.

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  4. Si es que con ésa no se juega. No veas como las gasta...

    ¡Estupendo!

    Ah, y la nueva foto también. A ver si yo le cambio el color a mi caballo.

    Un abrazo

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    1. A ver, a ver Drywater...

      Gracias, un abrazo!

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  5. La de veces que he pensado en la muerte así como tú la has descrito...

    Y es que no tiene porqué ser tan insensible como la suelen describir :)

    Un abrazo.

    P.D: Y me sumo al comentario de Drywater: estás estupenda :)

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    1. Ximo,tal vez la muerte sólo cumple con su cometido y la que realmente es injusta es la vida...Tal vez...Pero en cualquier caso, a mi me gusta imaginarla así, como una mujer de época muy muy antigua y de negro con unos guantes de encaje.

      Un abrazo.

      PD: Muchas gracias, vosotros si que sois estupendos! :)..

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  6. Estoy seguro de que sabes que tu relato me encanta...
    Creo que nuestras sensibilidades están bastante cercanas.
    Un beso.

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    1. Gracias Antonio, me alegra que te guste, y desde luego que sí, yo también creo que nuestras emotividades andan muy parejas.

      Un beso.

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  7. La foto y la mirada de Lou están hechas para el relato, el cual es magistral Sofya; me ha encantado como has hilado con la música y la muerta reciente de Lou y el accidente, con el sarcasmo de la canción en un momento así. Esto te daría para un buen corto, me lo he imaginado tal cual en mi cabeza, es genial.
    Un abrazo Sofya! Por cierto, radiante en tu nueva foto de perfil :D

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    1. Me alegra que te haya gustado Patricia, no sabía cómo iba a quedar el sarcasmo de la canción y la insistencia de Lou, pero supongo que al final lo arregla la muerte cuando le dice a Blanca que es un gran tipo....
      Muchas gracias maja, un abrazo :)

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  8. Aisss, me has tenido en vilo hasta el final, quizás tenía esa esperanza de que la dama negra no fuera tan implacable... difícil ¿verdad?... gran relato Sofya... besitos

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    1. Bueno, supongo que todo seguía su curso, un poco precoz, pero seguía su curso.

      Besos!! :)

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  9. Me sumo a los halagos, Sofya :) Consigues que nos imaginemos la escena, con su música, sus silencios, sus personajes con sus contradicciones... Parece un corto, o, mejor dicho, cada lector crea su corto virtual y efímero.

    Besote!

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    1. Muchas gracias Andoni!, he conseguido más de lo que podía imaginar, gracias....

      Besote! :)

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  10. It's a Perfect Day.

    Quizá no podamos elegir ni la forma ni el momento de nuestra muerte, tampoco la banda sonora que nos acompañe, pero Lou Reed siempre sería una de mis opciones.

    Bello relato.

    Saludos!

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    1. Sí, podría estar bien...Tal vez sería otra de mis opciones.

      Un abrazo José! ;)

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  11. Te confieso que confiaba en que al final diese un giro de salvación, pero supongo que por desgracia la vida es así y a veces el susto no llega a tiempo para hacernos cambiar.

    Un abrazo.

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    1. Si DKTMK7, la vida es así, y la muerte va incluida en ella....

      Un abrazo y gracias por pasar y comentar.

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