jueves, 26 de junio de 2014

EL MUERTO Y LOS RIESGOS -Relato-

(Apto para aquellos con miedo a arriesgar)

-     Vengo del otro lado, donde no hay miedos ni riesgos y la indiferencia de los  que allí moramos  ocasiona la indiferencia del resto.
-      No entiendo nada de lo que me dices, perdona…
-     Allí hay flores, muchas de ellas marchitas por el sol y el olvido, otras son de tela o de plástico para calmar conciencias.
-      ¡Joder!... ¿Entonces tú, tú estás?….
-      Digamos que no estoy aunque en este preciso instante me veas.
-      Pero…Pero esto es…
-   Todos los días uno de nosotros regresa aquí para sacar de una duda existencial a alguno de vosotros.
- ¡Esto se escapa a mi inteligencia!... ¡Tengo miedo, me estás asustando!…
-   Es normal, tú todavía puedes sentir miedo…Yo ya no…Como somos tantos, cada uno de nosotros regresa aquí tan sólo en una ocasión para resolver esos dilemas vitales.
-      Pero…Entonces… ¿Estoy hablando con un muerto?...
-   Así es, muerto, cadáver, difunto o fiambre, ese es mi estado, por cierto eterno ya.
-     ¡No es posible que esto me esté pasando a mí!
-      Pues ya ves que lo es, de trescientas sesenta y cinco visitas una te ha tocado, y yo de ti, la aprovecharía…En cualquier caso intenta tocarme…

Y lo intentó y no pudo, su mano atravesó el cuerpo que tenía ante él, no había duda de que era un alma o ánima, ¡sí, un espíritu en el parque!

-      ¿Y por qué a mí?
-      Porque estás vivo y por eso necesitas ayuda.
-      ¿Ayuda?
-  ¿Y todavía lo dudas?, ¡pues claro que sí, piensa, seguro que la necesitas!…Y atiende, yo sólo puedo darte un consejo, luego, tú con él harás lo que quieras o consideres oportuno hasta que llegue tu mudanza definitiva.

Desde el sinsentido aparente de la situación y al borde del abismo mental, mirando al muerto que tenía ante él pensó, primero, que parecía serio, tanto el muerto como lo que le decía, y en segundo lugar pensó que sí, que indudablemente había algo que desde años atrás no conseguía resolver en su vida, así que se lanzó:

-  Enséñame a ser vulnerable ante un daño o perjuicio, enséñame porque a la velocidad que vivo no puedo ver ni discernir, enséñame a ir despacio y a no tener miedo, enséñame porque el riesgo mayor no lo tengo asumido.

Unas lágrimas acudieron tímidamente a sus ojos, el hecho de haber pronunciado en voz alta su dificultad tuvo un efecto terapéutico que provocó una catarata emocional tal, que ahora el muerto sí que se asemejaba a una aparición desde el otro lado, ya que lo veía borroso por la incesante procesión de lágrimas emergentes.

-  Está bien, ¿ves como sí había algo?...Siéntate y escucha atentamente…

Era extraño que en el parque sólo estuvieran ellos dos siendo las siete de la tarde y en pleno apogeo primaveral, eso evidenciaba lo insólito de la situación que estaba viviendo…Se sentó en un banco cercano y el muerto se quedó de pie, frente a él y así empezó a hablar…

-     Nacemos y por nacer ya estamos arriesgando. Y de todos los riesgos es el del la muerte el denominador común, y es denominador porque denomina la condición sine qua non por la que nacemos y es común porque nadie escapa de ella, podemos evadirla o sortearla a lo largo de nuestra existencia, pero esto no es más que un entretenimiento, pues al final resulta ser irrevocable y nos llega porque es el riesgo inevitable que entraña nuestro alumbramiento. Además de esta nimiedad común a todos los humanos, existe un compendio más diverso, diferente, complejo y subjetivo que en un inicio es un conjunto vacio pero que después con el paso del tiempo se llena y se desborda con un material infinito, es ahí donde entran nuestros riesgos, algunos asumidos, otros fortuitos, y todos son infinitos hasta que la muerte los lleva a la finitud eterna, es precisamente el momento en el que dejamos de arriesgar, es cuando por fin descansamos…El descanso es bien merecido porque es difícil y dura la lucha en esta contienda…Arriesgarse a perder o a ganar, arriesgarse a cambiar o a permanecer en un mismo punto o estado, arriesgarse a que nuestro corazón se rompa una y otra vez, arriesgarse a cumplir o realizar sueños, tal vez a vivir en una pesadilla, arriesgarnos a ser como los que nos rodean incluso no queriendo ser como ellos, arriesgar por motivos reales y suficientes o hacerlo sin motivo alguno, arriesgar en soledad o en compañía…Y todo para encontrar un sentido, para poder hacer avances, para finalmente descansar…No ver, no oír, no oler, no buscar, no hablar, no pensar, en definitiva, no arriesgar, mejor dicho no poder hacerlo.
-      Y todo esto ¿no es una trampa retórica?...- Preguntó con lágrimas en sus ojos el vivo-
- No, no te equivoques, la trampa está en no arriesgar mientras puedas…-Contestó el muerto alejándose hasta que desapareció-

El vivo empezó a comprender y a la semana siguiente repentinamente y sin esperarla tuvo lugar su mudanza definitiva. Hoy con inmortales pies pisa el cielo y al parecer mañana es su turno para regresar, seleccionar un alumno y actuar como maestro que ya es.

sK 


                                                    

26 comentarios:

  1. De momento me quedo por estos lares que aún me queda mucho por hacer, eso de ser inmortal debe ser agotador.
    Besos de gofio.

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    1. Pues a disfrutar y a arriesgar que la vida pasa de momento, como dice la canción.

      Besos Gloria!

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  2. interesante tu planteo Sofya.... si me muero antes te cuento como es.... Me gusta leerte...

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    1. Está bien LAO....Si yo caigo antes, la visita será cosa mía....Me gusta que te pases por aquí...

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  3. con los muertos no hay riesgo porque no tienen nada que perder. estando vivos es más delicado, quien no arriesga no gana, es una obviedad, pero perder duele, mucho. tu retórica es maravillosa, eso seguro, toda una lección de vida. un relato fantástico, sí señor.

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    1. Muchísimas gracias por tus palabras Raúl, alegran y animan mucho.

      Besito! :)

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  4. Un relato que nos mantiene en vilo durante su lectura, enhorabuena.

    P.D. He leído el comentario de LAO, personalmente preferiría que me visitaras en vida, con esa cara tan guapa...
    Un beso, Sofya.

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    1. Gracias por la visita, por leer, por el comentario, por tu felicitación y por el piropo.

      Un saludo Pitt !

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  5. Caray, pues sí que tenía que ver!! jajajaja
    Se me ponen los pelos de punta sólo de pensar que alguien venga del más allá a resolvernos las dudas. Por mucho que quisiera despejar esas dudas, la visita de un espectro me sobrecoge demasiado...
    Besos.

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    1. Ja ja ja ja....¡Es normal que sientas miedo, estás vivo!.

      Besos Elvis!

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  6. Yo, si fuera posible y sin molestar a nadie, preferiría que no me visitara ninguno de esos fenecidos, no vaya a ser que la palme al día siguiente, como el vivo de la historia.

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    1. Bueno, no fue al día siguiente, sino a la semana siguiente,¡una semana puede cundir bastante!,se pueden hacer muchas cosas, pendientes e incluso novedosas....

      Un saludo!

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  7. Buen relato Sofya, logras dar un "puntapié" a la conciencia :)
    Gracias y un abrazo!!

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  8. El miedo primario que dicen por ahí y la ironía del vacío engulléndolo todo es de mis temas favoritos para escribir. Me pregunto quién no teme a la muerte si se presenta de improviso aunque el vivo nunca sea el muerto. Además no deja de ser extraño que morimos, ahora, todos, ahora. Y nacemos, ahora, todos, ahora. Es curiosísimo.
    ¡Un abrazote, Sofya! ^_^

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    1. Sí que es curioso y también tiene su belleza, gracias por pasarte Jorge.

      Un abrazote! :)

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  9. virgencita, virgencita, que me quede como estoy,...como decía aquel. De momento prefiero seguir así, no quiero visitas extrañas... Oye, acojonadito he leído tu relato, en un sin vivir me has dejado.
    Ahora en serio, un relato de los tuyos, o sea, estupendo.

    Besos!

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    1. Ja ja ja ja...Muchas gracias arkaitz.

      Besos!

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  10. Me ha parecido muy curioso que justo cuando comienza a arriesgar le sobreviene la muerte a la semana; esperemos que su alumno lleve un poquito más de cuidado, o simplemente que tenga más suerte y pueda aprovechar el consejo.

    Un abrazo!

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    1. Supongo que es así, nunca sabemos cuando será, y pienso que eso no debemos olvidarlo, sobre todo, cuando se presentan ciertas oportunidades en la vida.

      Un abrazo Miguel!

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  11. No volveré a dejar de visitar tu blog por tener exámenes, definitivamente me habría venido tan bien pero tan bien leer esto antes...y reflexionar. Sólo tú sabes escribir cosas así y conseguir transmitir calma. Gracias por ello. Ah!! Y... nunca te lo he dicho, hoy debo porque esta entrada le hace honor: gracias por el título que lleva tu blog.
    Un abrazo.

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    1. Espero que tus exámenes hayan ido bien...Y ya sabes que gracias a ti siempre.

      Un abrazo Patricia!

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  12. Pues entran ganas de morirse y todo... si en el otro barrio no se está nada mal... lo sabré yo... :) besitos varios

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    1. Ja ja ja ja....
      Si tú lo sabes, no hay discusión posible Señorita Uve.

      Besitos varios! :)

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  13. Aunque fuera durante una semana, arriesgó, y seguro que no se arrepintió de ello.

    Si se piensa bien normalmente nos arrepentimos de no haber arriesgado, por todo lo que pudimos conseguir y no conseguimos.

    En fin.

    Abrazos.

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