miércoles, 29 de enero de 2014

VIAJE HACIA EL INTERIOR

A veces dejamos de entender la vida y entonces necesitamos agarrarnos a algo, aunque ciertamente con agarrar el filamento que nos salva del dolor  es suficiente.

A veces tenemos que hacer auténticas filigranas de contorsionistas porque la vida nos agrede y en el fondo cuanto más larga es una vida, mucho más sufrimiento cabe en ella.

Sin darnos cuenta nos convertimos en infantes jugando con bombas cuando no conseguimos llegar al entendimiento real de lo verdaderamente importante, y nos deslizamos hacia la nada pasando de puntillas por el mundo, y aunque salir de uno mismo es un remedio contra la desesperación y cuando no sabemos qué hacer con nuestro dolor buscamos culpables, lo cierto es que en nuestro interior nos espera una burbuja amniótica en la que podemos encontrar la lluvia mansa de nuestras lágrimas, algo así como nuestro país de las maravillas, en el que nuestro corazón no tiene que jugar a cuidarse de sí mismo ante la embriaguez del miedo.

Y ante el descalabro existencial, la ciclotimia reinante, el inexistente infinito y la agradable indiferencia, surge una resonancia en la lejanía y un estado extrañamente ingrávido en este afable y abierto silencio…Es una parsimonia, una inspiración que te da el descanso y el olvido…Y no, ¡no estás loco!, puedes incluso seguir sintiéndote como un robot, ¡pero un robot de carne y hueso! con todo lo que esta materia implica, con todo lo que además aporta.

Es como alcanzar un estado más elevado de conciencia, justo lo que necesitamos para actuar sobre nuestra realidad, es creer en el individuo, en nosotros mismos, ¡nada de superestructuras!, es  aprender a apreciar las cosas y salir de ese estado calamitoso en el que sólo juzgamos, es tal vez una creencia peregrina, sin embargo cuanto más viajo a mi interior más creo en mí misma.

sK


                                               

                                                         
                                                      


viernes, 24 de enero de 2014

LA AMAZONA SILENCIADA -Relato-


-¿Porqué me miras así Mónica, qué estás pensando?...

Mónica observa en silencio a Alejandro y en su rostro una ligera sonrisa la hace aún más bella, con su larga melena anaranjada y rizada cayendo desordenadamente por sus hombros mira al joven enfermero que todos los días con sus cuidadas manos la asea paciente y esmerado con esas esponjas de hospital que al humedecerlas con agua sueltan jabón. Alejandro es especial, tendrá unos treinta años, es mucho mayor que ella y es delgado pero de complexión fuerte…Mientras la arregla le cuenta cosas de su propia vida para que ella se entretenga, respetando su silencio y haciéndole esbozar siempre alguna sonrisa, pues Mónica tiene una sonrisa que alegra el día a cualquiera y Alejandro se dio cuenta de este detalle nada más conocerla, por eso  todos los días trata de verla sonreír…

-¡Hoy hace una mañana muy desapacible, así que no te pierdes nada!

Ella le observa en silencio y entonces, de repente, su mente que es la única parte de su cuerpo que no está dormida se activa y empieza a imaginar…

Mónica se imagina fuera del hospital en una cama del que podría ser el apartamento de Alejandro, se imagina sobre él mirándole moviéndose hacia adelante y hacia atrás mientras él le acaricia los pechos, se imagina un sinfín de juegos eróticos y sensuales en los que juntos exploran, a veces tranquilos y otras veces más vivos en la excitación mutua…Ella mujer cazadora y guerrera descendiente del dios de la guerra Ares, con sus pequeños pero prietos y fuertes muslos rodeándole decidida, imagina que con una cabalgada salvaje, él dominado por su maestra de juego, descubre sensaciones en el excitante vaivén que le llevan a un estado de nirvana, liberándolo de todos sus sufrimientos y procurándole un placer perverso, que sólo una joven amazona de dieciséis años como ella tan diestra y habilidosa podría proporcionarle…

-Algún día tendrás que empezar a hablar y a contarme qué piensas cuando me miras de esa manera Mónica…

El enfermero sonríe y añade…

-En un rato volveré para moverte un poco y cambiar tu postura.

Mónica le observa en silencio con una sonrisa. De repente tocan a la puerta y una mujer de mediana edad asoma la cabeza:

-¡Buenos días!
-¡Hola Isabel!
-¿Qué tal Alejandro?
-Mira, terminando de momento con Mónica.

Isabel le hace un gesto al enfermero y ambos salen dejando la puerta entreabierta. Isabel es la psicóloga del centro médico que han asignado a Mónica y le pregunta a su compañero Alejandro:

-Tengo el informe, me han dicho que fue un accidente de tráfico.
-Sí.
-¿Qué ocurrió?
-Murió su hermana de veinte años y ella se ha quedado tetrapléjica, además desde el accidente no ha vuelto a pronunciar palabra.

Isabel entró en la habitación y empezó a trabajar con Mónica. Con el tiempo la chica empezó a hablar y a comunicarse expresando así sus emociones y su impotencia ante el trágico accidente; Sin embargo, hubo un día en el que lloró mucho cuando por iniciativa propia le contó algo a la psicóloga, ésta cuando llegó a su casa se encerró en su dormitorio y lloró también desconsoladamente pidiéndole a su familia que por favor no la molestasen…

-Isabel soy virgen, y además ahora soy una persona tetrapléjica completa, ¿cómo convertirme en una amazona y tener devastadores y explosivos orgasmos igual que otras mujeres?... ¡Dime!... ¿Cómo?...

La joven rompió a llorar…La terapeuta cogió sus manos y mirándola en un reto cargado de afecto y ternura le dijo:

-Mónica tu eres una mujer guerrera, ya eres una reina amazona que además está batallando en una guerra que sólo una mujer de tu fortaleza y flexibilidad puede ganarle al propio destino. Lo demás es solamente cuestión de indagar y buscar cual o cuales van a ser a partir de ahora tus puntos erógenos…Cielo, recuerda siempre esto, es tu cuerpo el que duerme, tu cabeza y tu mente están totalmente despiertas, tienes todo el poder a tu disposición.

La joven miró a la psicóloga y sonrió, con lágrimas en sus ojos resultaba aún más bello su rostro, entonces a sus dieciséis años lo pudo entender todo:

“Era una amazona, justamente lo que ella siempre quiso y siempre soñó ser”.

sK






                                                  



                                              


                                          



                                          


                                                             







miércoles, 22 de enero de 2014

EL VUELO DEL COLIBRÍ

Siempre aparece y surge de la nada de una manera inesperada y sorpresiva. Sólo quiere saber de ella, hablarle y oír de nuevo su voz. Emerge justo en el momento en el cual podría darse una respuesta afirmativa, justo cuando ella está sola y se muestra con sus mejores intenciones desde un afecto incondicional, humano y cargado de emociones auténticas y duraderas.

¿Podría tratarse de un amor romántico, tal vez de uno verdadero?...

Surge y entonces juega a seducirla de nuevo con sus danzas, como un colibrí macho despertando el interés de la hembra, dejando de lado las numerosas negativas de ella, las diferentes aventuras con otros hombres, en otros brazos y en otras sábanas…Agita las alas de sus encantos para facilitar el cortejo, llevando sus genuinas emociones al límite de lo mentalmente soportable, en un vuelo arriesgado y supersónico hacia un sentenciado vacío lleno de negativas e imposibilidades. Y en este vuelo osado se siente expuesto ante ella que no cede y no arriesga jamás, sin embargo nunca da por perdido su vuelo ni por inútil su danza, llegado el momento y ante el nuevo cortejo fracasado, se retira orgulloso de su intento fallido y regresa a esa nada de la cual volverá a surgir cuando ella se encuentre sola tras otra nueva ruptura, desengaño o desencuentro…

Y aparecerá justo en ese momento en el cual pudiera darse una respuesta afirmativa. Y mientras tanto, desde la nada  cuidará y acicalará sus plumas para que la siguiente danza y el siguiente vuelo supersónico, aunque probablemente sin frutos, por lo menos sirvan para poder seguir dejándola a ella admirada y tremendamente sensible ante él, y esa manera suya  de expresar incondicional e intemporalmente unas emociones tan íntimas e intensas, pese al transcurrir del tiempo, pese a las negativas, pese a que hayan otros hombres, pese a todo y pese a todas las cosas incluso pese a que ella no le quiera nunca…Jamás.

sK


                                                    


                                                               

viernes, 17 de enero de 2014

MÁS DIFÍCIL TODAVÍA

Como en el circo, en ese juego retorcido del “más difícil todavía” nuestras existencias van adquiriendo mayores niveles de complejidad.
Sin embargo no es ningún juego y no debería ser tan complejo vivir, es tan sólo una la oportunidad que se nos brinda y así la estropeamos incluso aprendiendo de las dificultades, pues el gasto ingente e indecente de nuestras energías y esfuerzos nos dejan en ocasiones tan abatidos física y emocionalmente, que el periodo de recuperación se traduce en una cantidad importante de tiempo del que no disfrutamos del presente, por vivir añorando un pasado que ni está ni volverá…Y en este punto nuestras vidas siguen pasando, los relojes siguen marcando las horas…Las horas siguen pasando y nuestras vidas ¿qué?...

Las estructuras social, política y económica empeoran aún más las circunstancias y nuestras mentes empeñadas en moverse en círculos constantes y perversos no se deciden definitivamente por el famoso y ansiado “cambio de chip”.
Es más sencillo de lo que parece, seguro que sí, simplemente dejar de lado antiguos y obsoletos esquemas, valorar lo auténtico y genuino de las relaciones y de lo que ciertas personas nos ofrecen desde la autenticidad de unas emociones profundas y sinceras, que no esperan nada a cambio, o tal vez sí… Afectos, cariño o algo de amor….Interesante y reconfortante intercambio ¿no?.

Es más sencillo de lo que parece, seguro que sí, aunque en ocasiones la vida es como un circo y en ese juego del “más difícil todavía” nos convertimos en tristes payasos que no saben valorar lo que realmente es importante, y ciertamente estos payasos en los que nos convertimos no tienen ninguna gracia, ninguna, sin embargo, siempre hay ocasiones en las que necesitamos ponernos una nariz roja para con nuestra triste actuación aprender que la vida no debe ni puede ser tan compleja.

sK


                                                          



                                                           


                                                                  


jueves, 2 de enero de 2014

EL SER: UN LUJO POR REINVENTAR

Cuando uno se conoce a sí mismo sabe lo que quiere y lo que necesita, huye de las felicidades obligatorias y de las felicidades sintéticas, sabe del arrepentimiento por el tiempo perdido, le resultan patéticos los vicios inocentes y disfruta mientras ulula el viento porque con él ulula también su alma. Cuando uno se conoce a sí mismo juega en la oscuridad de la noche con sus ojos llenos de lágrimas enfocando y observando las luces que tililan en la oscuridad, y ese no es más que su propio enfoque de la realidad, por lo tanto, es mucho, es nada más y nada menos que su propia visión de la vida.

Cuando uno se conoce a sí mismo lo absurdo de la existencia puede resultar ser un reto circense pues la persona piensa que la apuesta más segura es ella misma, sus valores, sus principios, su propia filosofía de vida, y aunque triunfe el desamor y el desamor sea un abandono, siempre es peor abandonarse a uno mismo.

Más allá de la duda, de los destrozos familiares, de la hiel que hay en los corazones y de la entropía salvaje que se ha instalado en millones y millones de existencias, está el ser que aunque a veces en la inopia o en ocasiones en rigor mortis por los reveses de la vida, en continuo cambio ya que esos reveses no la frenan, pues resulta que la vida no es más que elegir a cada paso y es el ser el que debe hacer sus propias elecciones.

Todo tiene su enigma, y el ser también es un bello misterio por descubrir, tal vez un lujo por reinventar.

Cuando uno se conoce a sí mismo sabe quién es y también sabe qué y cómo siente su ser.


sK