miércoles, 21 de mayo de 2014

MENSAJE EN UNA BOTELLA -Relato-

Todas las tardes a la misma hora se sentaba en las rocas a contemplar el mar y las gaviotas…Todas las tardes en el mismo lugar y a la misma hora…Un día al sentarse dispuesto a pasar su rato de contemplación y reflexión, vio una botella de cristal  con un tapón de corcho y lo que podría ser un manuscrito dentro atado con un viejo hilo, la botella estaba flotando en el mar y atascada entre dos pequeñas rocas, como si en su trayecto hubiera encontrado un obstáculo, justo al lado de él, justamente en ese punto. 

Su curiosidad crecía por momentos y sin pensarlo dos veces se incorporó para ponerse en cuclillas y alargando su brazo derecho alcanzó a cogerla. Miró a su alrededor y estaba solo como de costumbre, volvió a sentarse, y se dispuso a abrirla con una sonrisa romántica que reflejaba sus ansias por saber cuál era el mensaje que contenía la botella, ya que sin poder evitarlo se había hecho a la idea de que efectivamente lo que había encontrado era eso, un mensaje en una botella.

Secó con sus manos el vidrio y tiró del tapón de corcho empapado. Rápidamente puso la botella del revés y agitándola consiguió sacar el papel que a modo de rulo atado contenía el envase. Con dificultad consiguió desatar los minúsculos nudos del viejo hilo, pues prefirió hacerlo así para dar más emoción al momento, y finalmente deshizo el rulo y se encontró con el siguiente escrito hecho con una bella y redondeada caligrafía, que se le antojó femenina, muy femenina…

“Descifra el mensaje, es fácil, sólo con dejarte llevar por tus obsesiones podrás hacerlo. No es difícil, conéctalas  con tu intelecto y valora la intención del resultado. Aunque te parezca confuso o difícil no pierdas el control del contexto en el que nos encontramos, eso te aislará y te conducirá a la decisión equivocada.

Descifra el mensaje; tu mal hábito de no aceptar los cambios te está llevando a la depresión, estás dejando que te quiten las ilusiones, eso te está haciendo perder tu centro, tu interior. Si piensas demasiado, no sentirás, tu pensamiento te distrae y es el afecto el que nos habla con mayor acierto de la realidad.

Ya ves que no es difícil descifrar el mensaje, tus obsesiones te llevarán al entendimiento si sabes cómo administrarlas.

Y desde luego no olvides lo que Ulises dijo:

Todo cambia y todo acaba. Las cosas no siempre suceden como las habíamos  planeado.El dolor forma parte de la vida. La vida no es siempre justa y la gente no   siempre es leal y amorosa.

    No lo olvides, descifra el mensaje y cree en ti mismo por una puñetera vez en tu vida.”

Quedó prendado y pensativo, miró a su alrededor y estaba solo. Ella le observaba desde la terraza de su apartamento en primera línea de mar, todas las tardes a la misma hora se sentaba en su hamaca y desde su terraza contemplaba el mar y las gaviotas, todas las tardes pasaba ese rato de contemplación y reflexión viéndole a él  sin que él la viera.

Esa tarde un poco antes de que él llegara, la chica había bajado y había colocado la botella estratégicamente para que su misterioso destinatario tuviera acceso al mensaje. Ella sufría mucho, era inestable en sus emociones, su pensamiento era extremadamente polarizado y sus relaciones personales eran caóticas…A la joven le gustó pensar que él sentía como ella para no estar tan sola en este mundo, por eso le escribió ese mensaje, porque quería pensar que ambos eran unos incomprendidos a los que todas las tardes les gustaba en soledad contemplar el mar y las gaviotas para reflexionar. Todo esto es lo que ella pensaba, por eso transcribió de su propia mente su sentir en forma de mensaje para descifrar.

Él mirando de nuevo a su alrededor pensó que alguien que le conocía muy bien y sabía por lo que estaba pasando le había hecho pasar uno de los ratos más románticos e inolvidables de su vida dándole un extraño, bello y atinado consejo. Desde aquel preciso instante dejó de sentirse solo y aunque el tiempo siguió pasando y en su vida ocurrieron muchas cosas, esa botella con su mensaje dentro, siempre permaneció en su mesilla de noche y desde luego, logró descifrar el mensaje y poco a poco salió del trance existencial en el que se encontraba… Sin saber cómo ni por qué, este hallazgo fue el detonante para plantearse en serio dar un giro importante y necesario a su vida.

sK


                                                        





sábado, 17 de mayo de 2014

EL RELOJ DE ARENA

Dale la vuelta a ese reloj de arena… ¿Ves?... Es un minuto...El tiempo que puedes tardar en enamorarte…Vuelve a darle la vuelta…Otro minuto...El tiempo que puedes tardar en llenar tus pulmones de aire fresco en lo más alto de aquella colina…Otra vez, dale otra vuelta…Un nuevo minuto...El tiempo que puedes tardar en cambiar el rumbo de tu vida…¡Venga, dale otra más!… Y tenemos otro minuto...Es el tiempo que puedes tardar en cruzar la línea…

Un minuto y tu vida podrá no ser igual, tan sólo un minuto…

Inténtalo de nuevo… ¡Vaya, se ha caído!...El pequeño reloj de arena se ha hecho añicos… ¡Tranquilo, no te preocupes!...Ahora, separa los cristales de la arena… Junta todos esos minúsculos átomos de arena… ¿Ves?...Todo grano hace montaña.

Lucas mira a Josune, ella le sonríe. Él jugando con la pequeña montaña de arena le mira perplejo y sonriendo le da las gracias.

Lucas se había enamorado de Josune. Josune estaba dispuesta a cruzar la línea, después ya pensaría en qué hacer con su relación de pareja…Todo sucedió en un minuto.

sK


                                                        



domingo, 11 de mayo de 2014

LA BIOGRAFÍA DE AGNES YUSTE -Relato-

Nació en el seno de una familia normal, patológicamente corriente y moliente.Lógicamente esto siempre se tradujo en dificultades de muy diversa índole, sociales, psicológicas, económicas y culturales en general, y más en concreto, se tradujo en una serie de obstáculos en su proceso de socialización, que lejos de contribuir a su crecimiento como persona  lo que hizo de ella básicamente fue aumentar su edad, se estatura y su peso.
El juguete favorito de Agnes era un mono de peluche, mejor dicho una mona, porque desde que se la regalaron lucía en su cabeza un pequeño lazo, claramente era un diferenciador del sexo del animalillo. La madre de Agnes tenía fijación con el peluche, y no había día que a gritos no se escuchara por la casa esto: “¿Pero es que este mono tiene vida propia?, ¿porqué siempre aparece por dónde yo estoy limpiando?”…
El juego preferido de Agnes era el escondite, le encantaba jugar y lo hacía sola, y además muy bien, nunca la encontraba nadie, pero es que en el fondo nadie la buscaba porque no la echaban de menos, ni sus padres, ni sus hermanos.
La película que más le gustaba a Agnes era E.T. el Extraterrestre, se sentía muy identificada con ese ser porque en su casa siempre le decían: “Agnes, ¿tú de qué platillo te has caído hija?”.
Agnes tenía amigos en su barrio, eran como ella, tal vez  de su mismo platillo volante;Sin embargo su mejor amigo era uno que sólo veía ella, y que se llamaba Cosme…Con el tiempo una amiga de la familia que al parecer tenía poderes sobrenaturales,una tarde tomando un café vio al tal Cosme paseando por el salón, y después vio a Agnes cogida de su mano entrando en el dormitorio. Cuando se lo dijo a la madre de Agnes, ésta pensó que su amiga necesitaba una camisa de fuerza con mucha urgencia. Así es que Agnes continuó su gran y profunda amistad con el tal Cosme.
Agnes no tenía miedo a casi nada, Cosme la ayudó mucho en este sentido pues pensaba como ella, y además se lo decía:”Tú, cuando venga tu padre esta noche borracho hazte la dormida, eso funciona” y en ocasiones también le decía:”¡Vaya padre tienes, es un fantasma!”…Esto hacía reír a ambos hasta quedarse sin respiración.
La mayor sorpresa que se llevó Agnes fue cuando su abuela le regaló una cama para su monita y su mayor descubrimiento fue, cuando un día que estaba en la calle jugando con sus amigos del platillo volante, éstos le dijeron que querían ver a la mona dentro de su cama, entonces Agnes muy ilusionada fue a su casa, entró pues la puerta estaba abierta y vio a su madre sobre la encimera de la cocina sin ropa interior y a Juan, el vecino de enfrente, con su cabeza entre las piernas de ella. Agnes sigilosa cogió a la monita dentro de su cama y gracias a Cosme salió más animada, pues éste le dijo:”No creas que por ser adultos lo hacen todo bien, ni tan siquiera mejor que nosotros en muchas ocasiones, así que sal a la calle, pásalo bien y sobre todo piensa que tú no has visto nada”. Cosme al parecer llevaba mucho tiempo presenciando la escena.
La mayor travesura de Agnes fue cuando un día, ya siendo una adolescente, se levantó a las cuatro de la mañana, fue a la habitación de sus padres y chillando dijo: “¡Que se cae la casa abajo!”. El castigo duró un mes, y lo pasó sin poder salir con sus amigos, claro está con los del platillo.
El mayor pecado de Agnes lo cometió a los dieciocho años, cuando para soportar su sentimiento de soledad extrema decidió practicar sexo con el cura de la iglesia del barrio, además era un amigo de la familia que muchos domingos comía con ellos, el cura tenía veintiocho años y a ella le hacía perder la cabeza y desconectar de su pena con cada orgasmo, así es que el pecado duró un largo periodo de tiempo.
De lo que más se arrepintió Agnes en su vida fue de no haber saltado aquel fantástico puente aquel veinticinco de Julio, en las únicas vacaciones familiares que pudieron permitirse cuando ella tenía diecinueve años. Fueron las peores vacaciones de su vida. Fue Cosme quién le dijo:”¡Porque tú, que salten ellos!”.Al mes siguiente hizo una excursión con la pandilla del platillo y entonces se desquitó haciendo puenting, simplemente para saber qué sensación era la que se había perdido, porque la de estar muerta ya le era familiar, sin embargo la del salto al abismo fue algo sublime para ella y muy novedoso. 
La mayor victoria de Agnes fue aprobar la educación básica, y lo más importante que consiguió en su vida fue hacerse escuchar por sus padres, cercanos los treinta cuando un día enfadada con ellos les dijo todo lo que había callado a lo largo de su existencia.
El mayor secreto de Agnes era que intercambiaba sexo por dinero, pero desde la elegancia, nadie excepto Cosme lo sabía, nadie absolutamente nadie.
Su oración preferida siempre fue: “¡Virgencita que me quede como estoy!” y la decía sobre todo durante el tiempo que se lo estuvo montando con el cura, pues para ella no hubo otro hombre igual en la cama.
El vicio preferido de Agnes siempre fue un cigarrillo después del sexo, pero sólo cuando el coito lo merecía, así es que se hinchó a fumar durante su idilio con el padre Tobías y fumó muy poco durante el resto de su vida ejerciendo la prostitución.
El dicho de su infancia fue sin lugar a dudas: “A cada cerdo le llega su San Martín”, y es que su madre siempre lo pronunciaba, a todas horas y dirigiéndose a cualquiera.
Lo que más le dolió a Agnes en toda su vida fue la muerte de su abuela, era la que más se preocupaba por ella y con su muerte su soledad ya fue perpetua, este fue el momento más difícil de toda su existencia, menos mal que el pequeño Cosme seguía con ella, aunque ella ya era una mujer, el niño siempre la acompañó en los buenos y en los malos momentos:”Yo seré como tu marido, para lo bueno y para lo malo”. Eso fue lo que le dijo la primera vez que se le apareció, y así fue hasta el final.
A Agnes quién más la amó fue Cosme, porque su abuela la quiso, pero para ella hablar de amor era hablar del niño Cosme. Y sin lugar a dudas las dos personas que más daño y dolor le causaron fueron sus padres. Ella siempre quiso más a su abuela y   a Cosme, al resto no les deseaba ningún mal pero tampoco tuvo claro nunca si les quería, o qué era lo que sentía hacía ellos.
El ser más sabio que Agnes conoció fue un sin techo con el que todas las tardes charlaba amistosamente en un banco de un parque cercano, él fue quién le dijo que si algún día quería ser alguien que fuera ella misma. Por contrapartida el ser más desgraciado que conoció fue su hermano Saúl, el mayor, que era toxicómano y a los veintiuno falleció por una sobredosis.
El hombre que Agnes más deseó en su vida fue el médico de su hermano fallecido, siempre le acompañaba a la consulta para hablar con él e imaginárselo entre sus sábanas, después siempre se imaginaba fumándose el cigarrillo.
El momento más despierto de su vida fue sin duda cuando decidió no formar una familia ni tener una relación estable con ningún hombre, pues su experiencia le había desaconsejado la estabilidad con el sexo masculino, por obvias incompatibilidades, al parecer.
El deseo más secreto de Agnes era vivir a miles de kilómetros de su familia y no saber nada de ellos, pero por extraños motivos nunca tuvo valor para hacerlo. Su sueño enterrado sin duda siempre fue ver crecer a Cosme.
La locura no realizada de Agnes fue ponerse un número en la espalda y echar a correr sin parar durante años, en lo que podría haber sido la maratón de su vida.
  
Agnes aprendió a ser excelente en la cama y fue muy torpe en las relaciones y en el manejo de sus emociones. Ella nunca perdonó a sus padres el hecho de que no ejercieran una paternidad y una maternidad en condiciones.
Agnes tenía muchos asuntos inconclusos de su pasado, tantos que su presente estaba saturado con tantas informaciones  que al final éstas se traducían en pena y en mucho dolor, ambos casi históricos.
Cuando le pregunté que si le quedasen dos días de vida qué asuntos pendientes le gustaría resolver Agnes me contestó: “No creo que eso tampoco me hiciera feliz, sólo puedo decirte algo, los niños viven en un continuo trance hipnótico, si tú le dices al pequeño constantemente que no sabrá ganarse la vida nunca, créeme, eso es lo que ocurrirá”…Y lloró…

No hay nadie en la sala, todos se han ido a dormir,¡total ya no se puede hacer nada!, sólo está Cosme y la mira sonriendo. Mañana vendrán para el funeral.

Agnes tenía una enfermedad congénita que a los cuarenta paró su latido por una aneurisma cerebral.

sK


                                                 


jueves, 8 de mayo de 2014

LA FOTO

Hoy adoro mi trabajo, es tan jodidamente mecánico que no tengo que pensar, y hoy precisamente necesito mi cerebro para otros menesteres, así es que me voy a poner manos a la obra mientras mi mente vomita pensamientos y revienta neuronas que creo, es lo que a fin de cuentas necesita en este preciso instante, aquí y ahora.

Y todo por una mirada, sí, una mirada oscura que se ha convertido en un ocaso de ilusión lleno de emociones y que sólo puedo asemejar a la sensación de estar en una montaña rusa…¡Y ahí estoy!, en uno de sus vagones, sometida a sus excitantes embates, dejándome llevar, dejándome arrastrar por su oscura profundidad y su frecuencia eternizada en mi cerebro…¡Una mirada!, una oscura mirada de ocaso…¡Bueno!, tengo que desconectar por unos instantes y contestar este correo electrónico, ahora sí necesito centrar toda mi atención en el trabajo…¡Pero no puedo borrarla de mis pensamientos!, Y es que ha ensuciado mi mente y ahora sólo imagino que juntos podríamos llegar muy lejos, sí, a un lugar vetado para el resto, puedo verlo, un espacio para nuestro uso único y exclusivo, en el que me haría tocar el cielo con las yemas de mis dedos a base de convulsiones para después hacerme bajar de nuevo, y así pasar largas horas, subiendo y bajando en un éxtasis continuo y sin precedentes…En el vagón del amor… ¿Pero qué estoy diciendo?, ¡ha ensuciado tanto mi mente que estoy hablando de sexo con amor!…¡Joder, el correo electrónico!...¡Enviado!...Puedo continuar …¿Y cómo es posible?, ¡si no le conozco, es tan sólo una foto!…Y ahora, después de verla y ver sus ojos puedo imaginar largos paseos juntos, sueños y proyectos compartidos, ternura y comprensión, confianza mutua…Viajes de placer y placeres extremos, cálidas noches de verano a la luz de la luna, y frías de invierno a la luz de las velas…

¿De qué estoy hablando de una montaña rusa o  de la ruleta rusa?

sK 


                                                            





lunes, 5 de mayo de 2014

SENTIRNOS REALES

“You make me real” decía Jim Morrison, el vocalista del grupo The Doors.

¿Quién o qué nos hace sentir reales?...El amor, tal vez la libertad, los momentos de bajada a nuestros infiernos que todos tenemos a lo largo y ancho de nuestras existencias, lo que sentimos, es decir, ese complejo compendio con esa cantidad infinita de material inflamable que son las emociones y los sentimientos, los positivos y los negativos, los buenos y los malos, con todas sus implicaciones, con todos los seres que por sentir, emocionar o emocionarnos implicamos…Porque hay ocasiones en las que sumidos como estamos en nuestra rutina, no somos conscientes de que somos reales, tal vez incluso con esta sensación de ficción se mezcla la frustración de no hacer lo que realmente nuestro corazón ansía, entonces, ¿cómo sentirnos reales?...En ocasiones alguien nos saca de esta dimensión obtusa y distorsionada en la que nos movemos diariamente como peces en el agua, pero única y exclusivamente llevados por una fuerza que a base de golpes monótonos, nos lleva a manejar esa especie de inercia existencial que yo me pregunto si es o no real…Y además, ¿qué significa sentirse real?...¿Hacer lo que hacemos todos los días o probablemente seríamos más reales si hiciéramos lo que realmente ansiamos hacer?...Porque nuestra rutina es nuestra realidad y lo que ansiamos hacer si no se materializa es tan sólo una ficción…¿Cómo ser más real, a través de la rutina, o materializando lo que deseamos hacer en nuestras vidas?...

Tal vez hay alguien muy cercano que es la persona que nos hace sentir reales, sin embargo, también puede ocurrir que con ese alguien lo que estemos viviendo sea una completa ficción, y desde ahí, no veamos el camino hacia lo real, ni tan siquiera un sendero…Y como además la realidad es aparente, pues ¿para qué sentirnos reales?...

Para tener los pies en la tierra, que a ratos viene bien.
Para no perder nuestro norte, que bastante lo perdemos ya.
Para poder variar y desvariar entre esas dos dimensiones: la real y la ficticia…
¡No sé!, tal vez para todo esto, porque los sueños son otra cosa muy diferente ¿no?...

No creo que  nosotros podamos sentirnos más reales que esa gaviota que ahora mismo estoy viendo sobre el mar, no creo que nuestras vidas puedan ser más reales que su propio vuelo, incluso planeando ejerce un control innato que jamás podríamos ejercer nosotros ni en un contexto real, pues el ejercicio del control humano no es natural, el hombre está hecho para perderse y para perder el control, eso sí es real, así sí podemos sentirnos reales, perdidos y perdiendo el control, tal vez todo lo demás podría ser una ficción, o tal vez ganas de atribuirnos virtudes para que nuestros defectos no se luzcan tanto.

sK


                                                      



jueves, 1 de mayo de 2014

PERFECT DAY -Relato-

El coche dio tres vueltas de campana y cayó volcado justo en el barranco más profundo y abrupto de la zona…Ella quedó inmóvil, bocabajo, sus ojos de color  miel cerrados mientras un hilillo de sangre caía por uno de sus orificios nasales…Se seguía oyendo la música, la que ella siempre llevaba puesta en el coche, Lou Reed y en ese preciso instante además, sonaba su Perfect day…Muy acorde para el escenario en el que la mujer de negro con guantes de encaje, hacía su acto de presencia para contribuir y acompañarla a ella hacia su ausencia física definitiva…¡Ella que todavía no había tenido tiempo para asimilar su no existencia, ni  la parada de su latido, ni el no ser, ni el no estar, ni tan siquiera el no parecer!...

Lou Reed desde el lado oscuro seguía acompañándola, tratando de convencerla de que era un día perfecto para ¿tal vez desaparecer definitivamente?, a ella le complacía mucho escucharlo, era su cantante preferido, sin embargo, así inmóvil como estaba, le costaba mucho asimilar lo que le estaba ocurriendo, además de repente, otro hilillo de sangre comenzó a caer por una de sus orejas.

La mujer de negro la miró, tocó una de sus mejillas con una de sus manos, sin quitarse los guantes, pues no quería asustarla con la temperatura tan extremadamente gélida de éstas, y la acarició suavemente para tratar de reconfortarla…Su belleza jovial casi párvula, la hizo estremecer y entonces mirando hacia el equipo de música dijo:

-      ¡Vale Lou, tú tenías setenta y uno!, ella es tan joven, una conductora novel que desde que sacó su carnet de conducir, hace muy poco tiempo, todos los viernes pasaba por esta carretera para ir al pueblo de su abuela, allá en las montañas y así pasar el fin de semana juntas… ¡Y fíjate viejo rockero, tú incluso después de muerto todavía sigues cantando, pero a ella le quedaba mucho por hacer en vida!

Era difícil que llegara alguien para socorrerla, pues la zona era de muy complicado acceso y la carretera principal desde donde ella había caído, quedó muy arriba, ya que el coche se situaba justo en el fondo del barranco. Así es que pintaba realmente mal un posible auxilio, aunque la mujer de negro se resistía a que Samuel, el vecino del bloque de enfrente de Blanca, no pudiera ver nunca más a la joven de la que creía estar enamorado…Porque le encantaba verla salir todos los días con su coche, con la ventanilla bajada, con su larga melena castaña agitándose por el aire fresco de la mañana y la propia marcha del coche, con esas grandes gafas de sol tan favorecedoras y con Lou Reed sonando y escuchándose por toda la tranquila y pequeña calle en la que ambos vivían. Samuel se fijó en ella porque oyó a Lou Reed un día desde su habitación, se asomó a la ventana rápidamente y descubrió en la calle a Blanca dentro de su coche. Lou Reed era también su cantante favorito.

¡Sí!, la mujer de negro se resistía a pasar por alto una oportunidad más para que el chico pudiera decirle a ella lo que sentía, o creía sentir…Tan jóvenes como eran, con tanta vida por delante…Y el viejo rockero insistía en que era un día perfecto, ¡pero no lo era!, porque  no había nada perfecto nunca, ni en la vida ni en la muerte…

Un reguero de gasolina comenzó a salir a gran velocidad, era el aviso, la mujer de negro supo que ya no podría resistirse más, cogió su largo vestido de época, se lo subió un poco y caminó para apartarse del vehículo…Entristeció y dejó a Blanca en compañía de su música predilecta y de Lou Reed que continuaba insistente, y así, sobrevino una explosión brutal que hizo saltar el coche por los aires y llenó en breve espacio de tiempo toda el área de un fuego y un humo negro muy espesos…Ya no podía resistirse a la ausencia de Blanca, ya era irrevocable…Ahora sólo se oía el chisporroteo de las llamas, con una olor extraña que era su propio aroma, el de la muerte, pero que hoy le resultaba diferente e injusto, y no quería oler así, hoy no, hubiera preferido cualquier otro perfume, cualquier otro, pero no el suyo, tan característico y tan propio de las ausencias humanas…Lou Reed había dejado de insistir…El silencio era sepulcral…Samuel no volvería a verla nunca más y Blanca no sabría de la existencia de Samuel jamás…

Ahora sí, alguien oyó la tremenda explosión y en un breve espacio de tiempo llegaron todos, los bomberos, la policía y la ambulancia además de algunos  lugareños, todos salvando las dificultades del terreno.

La mujer de negro con guantes de encaje cogió una de sus manos, la sonrió y le dijo:

-      Es un día perfecto para que conozcas al pesado de Lou Reed, es un gran tipo.

Blanca la miró sonriente, pero su tristeza y su congoja no le permitieron pronunciar palabra, sabía lo que le había ocurrido y no quería que eso le hubiera sucedido a ella, un susto hubiera estado bien para recordarle que a veces pisaba con demasiado desenfreno el acelerador, pero un susto solamente…Blanca sonreía a la mujer de negro y lloraba…Un susto sólo hubiera estado bien.

sK